Te contamos todo lo que debes saber sobre el virus respiratorio sincitial, una enfermedad altamente contagiosa que puede resultar muy grave en niños y personas mayores.


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El Virus Respiratorio Sincitial (VRS) es uno de los desencadenantes de las complicaciones respiratorias más graves en niños menores de un año. Aunque este patógeno afecta a individuos de todas las edades, sus peores consecuencias se pueden observar en niños y ancianos.

Los especialistas han estimado el alcance del VRS y la cifra no es nada desdeñable. De hecho, se calcula que anualmente se contabilizan más de 33 millones de infecciones en niños con menos de 5 años. La acción de este patógeno provoca importantes daños en bronquios, bronquiolos y pulmones.

Qué es el Virus Respiratorio Sincitial

El virus respiratorio sincitial (sin-SISH-uhl) o VSR, es un virus respiratorio común que generalmente causa síntomas leves parecidos al resfriado. Es tan frecuente que la mayoría de los pequeños suelen haberlo contraído antes de los dos años. Por lo general, las personas se recuperan en una o dos semanas.

Sin embargo, el VRS puede ser grave especialmente para bebés y adultos mayores. De hecho, el VRS es la causa más común de bronquiolitis (inflamación de las vías respiratorias pequeñas en el pulmón) y de neumonía (infección de los pulmones) en niños menores de 1 año. También es una causa importante de enfermedad respiratoria en adultos mayores. Es ciertos casos, el virus respiratorio sincitial puede ser mortal.

Cuestiones claves

✅ El VRS es una enfermedad estacional. La temporada alta para la infección se extiende desde el inicio del otoño hasta el final de la primavera.

✅ Los bebés son un grupo de alto riesgo. Entre un 5% y un 20% de estos niños afectados requiere hospitalización. Entre el 25% y el 40% desarrollan complicaciones respiratorias como la bronquiolitis o la neumonía.

✅ Riesgo entre la población adulta. Las personas mayores y los adultos con afecciones crónicas o sistemas inmunes debilitados presentan un elevado riesgo de desarrollar VRS grave.

✅ Inmunidad. Al igual que ocurre con la gripe, padecer esta enfermedad estacional no inmuniza contra el patógeno. Las personas pueden infectarse repetidamente a lo largo de su vida.

Qué causa el VRS

El virus respiratorio sincitial se transmite de persona a persona. El contagio se produce a través del contacto cercano con alguien que está infectado. También se propaga a través de secreciones producidas al toser y al estornudar. Otra fuente de contagio importante radica en los objetos, como juguetes o picaportes de puertas y ventanas, que han sido contaminadas por el patógeno.

El paciente muestra signos de la patología entre dos y ocho días después del momento de la exposición. La enfermedad normalmente dura de tres a siete días. Precisamente, es durante este periodo de tiempo cuando las personas infectadas resultan ser más contagiosas.

Quién está en riesgo de contraer VRS

La mayoría de los niños contraen VRS antes de los dos años simplemente por el contacto con otros niños. Estar en lugares concurridos con personas que puedan estar infectadas es la vía más probable de contagio.

Las guarderías, los colegios, las ludotecas… etc., son lugares en los que los pequeños se exponen a otros niños. Resulta muy fácil contagiarse de la enfermedad en estos espacios. De todos modos, no hace falta encontrarse en una zona cerrada.

Lo cierto es que los espacios abiertos muy frecuentados, como los parques, también pueden ser focos de infección. Los pequeños suelen verse aquejados por el virus respiratorio sincitial al estar expuestos a otros niños. También resulta habitual el contagio a través de hermanos ya infectados.

En cualquier caso, ya hemos señalado que el virus respiratorio sincitial no afecta solo a los menores. Lo grupos de población que tienen un mayor riesgo de que el VRS se vuelva grave o potencialmente mortal son:

✅ Bebés prematuros.

✅ Niños pequeños nacidos con enfermedad cardíaca o pulmonar congénita.

✅ Niños con sistemas inmunes debilitados.

✅ Adultos mayores que padecen enfermedades pulmonares o cardíacas, como asma, insuficiencia cardíaca congestiva o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

✅ Personas con inmunodeficiencia, como receptores de trasplantes de órganos, pacientes con quimioterapia o pacientes con VIH / SIDA.

Cuáles son los síntomas del VRS

Los signos iniciales del virus respiratorio sincitial son similares a los síntomas leves de un resfriado. Normalmente, el paciente afectado presentará un cuadro de congestión, secreción nasal, fiebre, tos y dolor de garganta.

En el caso de bebés muy pequeños es muy posible que se encuentren muy irritables, fatigados y que sientan dificultades para respirar. Normalmente, estos síntomas desaparecerán por sí solos en unos días.

Sin embargo, la dolencia puede adquirir tintes más severos. Una tos de perro o sibilancias pueden ser unos de los primeros signos de una enfermedad más grave. En estos casos, el virus se ha diseminado a través del tracto respiratorio inferior, causando inflamación de las pequeñas vías respiratorias que ingresan a los pulmones. Esta evolución del virus puede conducir a una neumonía o una bronquiolitis.

Los bebés con VRS grave manifestarán una respiración corta, superficial y rápida. Esto puede identificarse mediante la “caída” del pecho, entre las costillas y debajo de las costillas (retracción de la pared torácica); la “expansión” de las fosas nasales con cada respiración (dilatación nasal); y la respiración anormalmente rápida. Además, la boca, los labios y las uñas pueden volverse de un color azulado debido a la falta de oxígeno.

virus respiratorios en niños

Cómo se diagnostica el VRS

Debido a que los síntomas leves del virus respiratorio sincitial son similares al resfriado común, generalmente no se requieren pruebas para diagnosticar la infección. Sin embargo, el médico puede sospechar de VRS en función del historial médico del paciente, la época del año y un examen físico.

Aun así, para confirmar la infección por VRS, es posible que se requiera la realización de pruebas de laboratorio para confirmar el diagnóstico. El test más común se lleva a cabo a través de un hisopo bucal o un análisis de sangre. De este modo se puede verificar el recuento de glóbulos blancos y detectar virus.

En casos graves de VRS que requieren hospitalización, pueden ser necesarias pruebas adicionales. Las pruebas de imagen, como una radiografía de tórax o una tomografía computarizada, pueden detectar complicaciones pulmonares.

Los cultivos de sangre y orina pueden ser necesarios cuando los bebés están muy enfermos. La razón es que la bronquiolitis relacionada con el VSR puede cursar con una infección del tracto urinario en los recién nacidos.

Cuándo ver a tu doctor

Debes llamar a tu médico si tú o tu hijo experimentáis la siguiente sintomatología:

✅ Problemas para respirar.

✅ Falta de apetito.

✅ Disminución del nivel de actividad.

✅ Síntomas de resfriado que se vuelven severos.

✅ Tos superficial que continúa durante todo el día y la noche.

Cómo se trata el virus respiratorio sincitial

Las infecciones leves por VRS desaparecerán en una o dos semanas sin tratamiento. En estos casos puedes usar analgésicos para controlar sus síntomas. En cualquier caso, debes consultar con el pediatra antes de administrar un medicamento a tu hijo. El médico también puede sugerir el empleo de gotas de solución salina nasal o succión para limpiar la nariz tapada. La atención de apoyo, como mantenerse hidratado y cómodo, también es muy útil.

En casos severos, que se dan más comúnmente en bebés menores de 6 meses y en adultos mayores, puede ser necesaria la hospitalización. Durante su estancia en el hospital es posible que se utilicen líquidos intravenosos. Con estas soluciones se mantendrá la hidratación óptima del paciente.

Tampoco se descarta el empleo de una máquina de respiración u oxígeno humidificado. Este tratamiento permitirá que el cuerpo del enfermo esté perfectamente oxigenado. En la mayoría de los casos, la hospitalización solo durará unos días.

Cómo prevenir el VRS

Es importante recordar que el virus respiratorio sincitial es altamente contagioso. Por lo tanto, hay algunos pasos que debes seguir para evitar su propagación. Los medios de protección más efectivos son algunos de los más simples:

✅ Evitar el contacto cercano con personas infectadas.

✅ No compartir utensilios, como vasos, botellas o juguetes que puedan haber sido contaminados con el virus. No olvides que el virus puede vivir en una superficie durante varias horas.

✅ Lavarse bien las manos con agua y jabón después de entrar en contacto con una persona infectada.

¿Existe vacuna para el VRS?

Como ya hemos visto, por lo general, la forma de tratar al paciente de virus respiratorio sincitial consiste en paliar la sintomatología. Esta medida es más intensa en el caso de los bebés. A ellos se les asiste con irrigaciones de suero fisiológico para descongestionar la nariz y se les administra medicamentos antitérmicos para bajar la fiebre.

En casos excepcionales se ha recurrido a la inoculación de un anticuerpo que intente neutralizar el VRS en su fase estacional. No obstante, este recurso ha demostrado poseer muchas limitaciones en cuanto a su eficacia. Además, el tratamiento es muy caro. Estas circunstancias ha llevado a que solo sea empleado en enfermos que presenten un riesgo elevado de padecer infecciones de gravedad.

Por el momento no existe una vacuna contra el VRS. No obstante, esta circunstancia podría tener sus días contados. La esperanza de que se encuentre con una vacuna eficaz a corto plazo se debe a la gran cantidad de instituciones sanitarias públicas y laboratorios farmacéuticos que están trabajando en ello.

En este sentido, las investigaciones se han dirigido hacia la consecución de un medicamento que pueda administrarse sobre todo a niños y mujeres embarazadas. Las futuras mamás podrían, con ello, transmitir la inmunidad al feto.

En la actualidad, uno de los estudios más prometedores lo lleva a cabo el Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III. Gracias a sus especialistas se ha arrojado luz hacia nuevos y poderosos anticuerpos capaces de plantar cara al patógeno con eficacia. La buena noticia es que la vacuna contra el virus respiratorio sincitial podría estar operativa en poco tiempo.

Referencias:

· The Conversation

· HealthyChildren.org

· MedicinePlus.gov

· KidsHealth.org

· Mayoclinic.org

· Asociación Española de Pediatría