La prevención y la protección adecuada son las mejores armas para poder afrontar las graves consecuencias que pueden derivarse de las enfermedades pulmonares ocupacionales. Te lo contamos todo sobre ello.


En este punto de encuentro dedicado a las enfermedades del sistema respiratorio, no podíamos dejar pasar la oportunidad de dedicar algunos artículos a las enfermedades pulmonares ocupacionales.

En esta ocasión vamos a intentar hacer un repaso sobre estas patologías respiratorias. De esta manera, podremos establecer un entorno que nos ayude a comprender la importancia que tienen.

La particularidad más evidente de las enfermedades del sistema respiratorio en el ámbito del trabajo es que su aparición está estrechamente relacionada con el lugar y tipo de empleo. Hay que tener en cuenta, como dato de apoyo, las circunstancias biológicas del pulmón.

Concretamente, especificamos que esta red de capilares, formada por más de 300 millones de alveolos, posee una importancia suprema para el buen estado de los pulmones. La superficie de estos capilares es de unos 70 m2. Se emplean unos 10.000 litros de aire para ventilarla diariamente.

Con estas cifras no es de extrañar que el pulmón sea un órgano con un enorme grado de accesibilidad para que los elementos extraños se introduzcan con las inhalaciones. Por supuesto, si desempeñamos un trabajo con partículas, gases o vahos dañinos, el desarrollo de una patología laboral derivará en un riesgo altamente elevado.

Qué son las enfermedades pulmonares ocupacionales

Las enfermedades pulmonares ocupacionales son dolencias pulmonares que se ven agravadas en ciertos entornos laborales. En realidad se desarrollan como respuesta a una larga exposición a la acción de elementos que, al ser inhalados, irritan los pulmones.

Algunas de estas patologías del sistema respiratorio extienden sus efectos a lo largo del tiempo. En muchos casos se puede comprobar cómo las circunstancias adversas continúan incluso cuando finaliza el periodo de exposición.

De hecho, muchas de ellas, poseen un tiempo de latencia que dura años. Este dato se traduce en que un gran número de trabajadores, expuestos durante años a estos agentes, no solo continúan padeciendo sus efectos. También asisten a un empeoramiento de su estado que, en ocasiones, termina con desenlaces fatales.

Evidentemente, la incidencia del entorno laboral en el desarrollo de patologías del aparato respiratorio se encuentra en una fase de cambio en el ámbito de los estados con mayor desarrollo industrial. La consecuencia se traduce en una modificación del plantel de enfermedades pulmonares ocupacionales.

En España existe un registro voluntario de enfermedades respiratorias ocupacionales. A través de este documento podemos advertir que las patologías son diferentes dependiendo de la región.

No obstante, el asma ocupacional y el agravado por el trabajo parecen ser las enfermedades del sistema respiratorio más comunes en este ámbito. Le siguen la neumoconiosis, las inhalaciones agudas, el cáncer de pulmón y la neumonitis por hipersensibilidad.

Principales enfermedades del sistema respiratorio relacionadas con el trabajo

Las partículas en el aire de muchas fuentes, tales como fábricas, chimeneas, gases de combustión, los incendios, la minería, la construcción y la agricultura, causan estos problemas pulmonares e insuficiencias respiratorias.

Cuanto más pequeñas sean las partículas mayor será el daño que pueden hacer a los pulmones. Las partículas más pequeñas se inhalan de forma fácil y llegan a lo más profundo de los pulmones. Allí, las absorbe el cuerpo en lugar de que puedan expulsarse al toser. Veamos algunas de las patologías ocupacionales más habituales.

Asbestosis

Esta afección se produce cuando una persona inhala fibras diminutas de amianto. Con el tiempo, esto lleva a la cicatrización de los pulmones y rigidez del tejido pulmonar. A menudo se vincula con los trabajos de construcción.

La neumoconiosis de los mineros del carbón

Esta dolencia también es conocida como “enfermedad del pulmón negro”. La afección es consecuencia de la inhalación de polvo de carbón. Produce inflamación y cicatrización de los pulmones. Puede causar daño permanente a los pulmones e insuficiencia respiratoria de por vida.

Silicosis

La causa de esta afección es la inhalación del sílice cristalino que se encuentra en el aire. Este es un polvo que se haya en suspensión en las minas, fundiciones, operaciones de voladura e instalaciones de fabricación de piedra, arcilla y vidrio. Provoca la cicatrización de los pulmones. También puede aumentar el riesgo de otras enfermedades pulmonares.

Bisinosis

Su causa es la inhalación de polvo derivado del procesamiento del cáñamo, lino y algodón. También se conoce como la “enfermedad pulmonar Brown”. La afección es crónica y provoca opresión en el pecho y dificultad para respirar. Afecta a los trabajadores textiles, especialmente aquellos que trabajan con algodón sin procesar.

Neumonitis por hipersensibilidad

Se trata de una enfermedad pulmonar alérgica causada por una inflamación de los pulmones. Detrás de ella se encuentra la inhalación de varias sustancias muy diferentes. Entre ellas se encuentran elementos como las esporas de los hongos, bacterias, proteínas animales o vegetales o productos químicos específicos. También puede provenir de heno mohoso, excrementos de aves y otros polvos orgánicos.

La enfermedad causa la inflamación de los sacos de aire en los pulmones y genera tejido cicatricial fibroso en los pulmones y dificultad para respirar. Hay variaciones de esta enfermedad en función del trabajo. Estos incluyen el pulmón de los trabajadores del corcho, pulmón del granjero y pulmón de los trabajadores de hongos.

Asma ocupacional

El asma ocupacional es consecuencia de la inhalación de polvos, gases, humos y vapores. Provoca síntomas de asma como tos crónica y sibilancias. Esta afección se puede revertir si se detecta a tiempo. Si trabajas en operaciones de fabricación y procesamiento, agricultura, cuidado de animales, procesamiento de alimentos, industrias textiles y del algodón y operaciones de refinado, estás en mayor riesgo de contraer esta enfermedad.

¿Qué causa las enfermedades pulmonares ocupacionales?

Determinados tipos de trabajo lo ponen en mayor riesgo de enfermedades pulmonares ocupacionales que otros. Por ejemplo, trabajar en una fábrica textil o un estacionamiento de automóviles puede exponerte a sustancias químicas, polvos y fibras peligrosas.

La mayoría de las enfermedades pulmonares ocupacionales son consecuencia de la exposición repetida a largo plazo. Pero, incluso una única exposición severa a un agente inseguro puede dañar los pulmones. Además, algunos hábitos como el de fumar puede empeorar la enfermedad pulmonar ocupacional.

¿Cuáles son los síntomas de las enfermedades pulmonares ocupacionales?

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de las enfermedades pulmonares. Sin embargo, cada persona puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Pero la sintomatología más habitual puede incluir las siguientes manifestaciones:

· Toser

· Dificultad para respirar que a menudo empeora con la actividad

· Dolor en el pecho

· Opresión en el pecho

· Patrones de respiración anormales

Los síntomas de enfermedades pulmonares ocupacionales pueden parecerse a los de otras afecciones u otros problemas de salud.

¿Cómo se diagnostican las enfermedades pulmonares ocupacionales?

Las enfermedades pulmonares ocupacionales, como otras que cursan con insuficiencia respiratoria, por lo general requieren una radiografía de tórax inicial para el diagnóstico. Veamos los exámenes que pueden ser necesarios para determinar el tipo y gravedad de la enfermedad pulmonar.

Radiografía de pecho

Una prueba que toma imágenes de tejidos, huesos y órganos internos.

Pruebas para medir el funcionamiento de los pulmones

Estas pruebas ayudan a medir la capacidad de los pulmones para mover el aire hacia adentro y hacia afuera. Las pruebas se realizan, por lo general, con máquinas especiales dentro de las cuales usted respira.

Broncoscopia

Esta prueba utiliza un tubo flexible llamado broncoscopio para ver los bronquios, las principales vías respiratorias de los pulmones. La broncoscopia ayuda a diagnosticar problemas pulmonares, detectar obstrucciones, extraer muestras de tejido y/o fluido para ayudar a retirar cuerpos extraños. La broncoscopia puede incluir una biopsia o lavado broncoalveolar.

Biopsia de pulmón

Consiste en extraer un pequeño trozo de tejido, células o líquido del pulmón para que puedan examinarse bajo un microscopio.

Lavado broncoalveolar

Se eliminan las células del tracto respiratorio inferior para ayudar a identificar la inflamación y descartar ciertas causas.

Análisis de sangre

Estos análisis miden la cantidad de dióxido de carbono y oxígeno en la sangre. Otros análisis de sangre pueden usarse para buscar posibles infecciones y otros problemas.

Tomografía computarizada (TC o TAC)

Una tomografía computarizada (TC) es un diagnóstico por imágenes que combina el uso de radiografías y una computadora para producir imágenes detalladas del cuerpo. Una tomografía computarizada muestra detalles de los huesos, los músculos, la grasa y los órganos.

Las tomografías computarizadas muestran más detalles que las radiografías comunes. Se pueden utilizar para diagnosticar enfermedades pulmonares, controlar la progresión de la enfermedad y evaluar la respuesta al tratamiento.

¿Cómo se tratan las enfermedades pulmonares ocupacionales?

No existe ninguna cura para la mayoría de las enfermedades pulmonares ocupacionales. Los tratamientos están dirigidos a:

· La prevención de la exposición adicional

· La prevención de mayor cicatrización pulmonar

· Control de los síntomas

· Ayudarte a mantenerte activo y saludable

El tratamiento depende del tipo de enfermedad pulmonar. No hay manera de corregir la cicatrización pulmonar que ya ha sucedido.

¿Pueden prevenirse estas enfermedades del sistema respiratorio?

Las enfermedades pulmonares ocupacionales se pueden prevenir. La mejor prevención es evitar las sustancias inhaladas que causan problemas en los pulmones. Pero también existen otras medidas preventivas.

· No fumar. Fumar puede aumentar el riesgo de enfermedad pulmonar ocupacional.

· Usa dispositivos de protección adecuados, tales como mascarillas o respiradores, cuando te encuentres rodeado de irritantes en suspensión y polvo.

· Realízate una evaluación de tu función pulmonar con espirometría tan a menudo como lo indique tu médico. Esto te ayudará a familiarizarte con tu función pulmonar y ver los cambios.

· Comprende los riesgos de enfermedades pulmonares en el trabajo y usa protección para reducir su incidencia.

· Acude a un experto en salud ocupacional para investigar tu entorno de trabajo a fin de determinar los riesgos de enfermedades pulmonares ocupacionales.

Puntos clave sobre las enfermedades pulmonares ocupacionales

Las enfermedades pulmonares ocupacionales son problemas pulmonares causados por la exposición repetida y largo plazo a ciertos irritantes que se inhalan en los pulmones.

Fumar puede empeorar la enfermedad pulmonar ocupacional.

Los problemas respiratorios, como tos y falta de aire (que a menudo empeora con la actividad), son síntomas comunes de las enfermedades pulmonares ocupacionales.

Se utilizan exámenes que ayudan a medir la capacidad de los pulmones para el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono a fin de diagnosticar enfermedades pulmonares ocupacionales. El diagnóstico por imágenes también se puede usar para ver qué tan grave es el problema y realizar su seguimiento en el tiempo.

No hay manera de reparar o regenerar el tejido pulmonar dañado. El objetivo del tratamiento es prevenir la exposición al irritante, prevenir el empeoramiento de la enfermedad, controlar los síntomas y ayudarte a mantenerte activo y saludable. El tratamiento depende del tipo de enfermedad pulmonar.

Las enfermedades pulmonares ocupacionales se pueden prevenir y esta es una parte clave de la gestión de estas patologías.

A grandes rasgos, estos puntos resumen los campos que hemos analizado en torno a las enfermedades pulmonares ocupacionales. Es muy importante que tomes conciencia de la gravedad que pueden entrañar estas circunstancias y de cómo actuar para minimizar riesgos y serias consecuencias.

Fuente: University of Rochester Medical Center