La tos seca, llamada también tos persistente o tos irritante, se caracteriza por resultar improductiva y muy molesta. Veamos cómo evitarla, distinguirla de otros tipos de tos y cómo actuar frente a ella.


La tos seca y la garganta irritada son sintomatologías que acompañan a muchas enfermedades respiratorias. En la mayoría de los casos no tienen por qué revestir gravedad. Sin embargo, su aparición va acompañada de molestias que interfieren en nuestro día a día.

La persistencia de este cuadro clínico acarrea un malestar que se prolonga por la noche, impidiendo el descanso adecuado. Los enfermos se sienten cansados y doloridos. Analizamos todos los factores y te ofrecemos 15 remedios para la tos seca y la garganta irritada.

Guía sobre la tos

La tos seca, llamada también tos persistente o tos irritante, se caracteriza por resultar improductiva y muy molesta. Veamos cómo evitarla, distinguirla de otros tipos de tos y cómo actuar frente a ella.

La tos seca es uno de los síntomas del asma más incómodos para el paciente. Pero, también aparece relacionada con otras causas. Muchas personas se sienten afectadas por una tos seca persistente. Estos ataques de tos seca, a menudo, desencadenan otra sintomatología, como dolor de garganta.

Tos seca y garganta irritada suelen ir de la mano. Por esa razón, es importante que analicemos la tos y sus causas y encontremos los mejores remedios para paliar ambas afecciones.

¿Qué es la tos?

¿Por qué tenemos tos? Lo primero que hay que tener claro es que la tos no siempre va asociada a una enfermedad. Las personas sanas también tosen. De hecho, la tos es considerada como una especie de sistema que el cuerpo utiliza para mantener la limpieza de la tráquea y los bronquios. Todos tosemos y también lo hacen los animales.

Según las estadísticas, casi un 25% de las personas saludables y no fumadoras experimentan golpes de tos seca o expectorante al levantarse por la mañana. De esta manera, nuestro organismo intenta limpiarse de la mucosidad acumulada durante el sueño o responde a la sequedad de la garganta después de tantas horas.

A veces, la tos se prolonga repetidamente durante el día o se percibe una tos molesta que no cesa. En ese caso, lo mejor es consultar al médico o con un farmacéutico.

Fases de la tos

Pero ¿qué es exactamente la tos? En lenguaje clínico es definida, según el diccionario, como “la expulsión brusca, violenta y ruidosa del aire contenido en los pulmones producida por la irritación de las vías respiratorias o para mantener el aire de los pulmones limpio de sustancias extrañas”.

Esta maniobra se lleva a cabo a través de tres pasos:

✅ La glotis se abre con inspiración.

✅ La glotis se cierra y se contrae la musculatura respiratoria.

✅ La glotis se abre bruscamente y el aire que ha estado retenido en los pulmones es expulsado violentamente.

El cuerpo está dotado de una serie de receptores de la tos. Se encuentran concentrados, en su mayoría, en la garganta y las ramificaciones de las vías respiratorias. En menos cantidad, también aparecen en los senos paranasales, los oídos, el esófago, la barriga, el recubrimiento cardíaco y el de los pulmones.

Por qué tosemos

La tos es un mecanismo reflejo de nuestro cuerpo. Es decir, se produce incluso sin que tomemos consciencia de ello. Es lo mismo que ocurre al bostezar o al parpadear. Son hechos que realizamos con mucha frecuencia y que son susceptibles de ser provocados o inhibidos.

En el caso de la tos, esta se produce a través del estímulo que percibe la mucosa bronquial, la tráquea o la laringe. Esta estimulación puede deberse a cuatro factores fundamentales:

✅ Un exceso de moco acumulado en la superficie.

✅ Un tracto demasiado seco.

✅ Como consecuencia de un enfriamiento.

✅ Por la acción de ciertos agentes químicos.

El proceso de toser resulta bastante curioso. El reflejo desencadena un impulso. Comienza al excitarse los receptores a través de algún erosionante de origen químico o físico. Ese impulso asciende hasta el bulbo raquídeo y la protuberancia. Para ello se sirve del nervio vago como medio de transporte.

Por último, una vez que el impulso ha tocado “techo” se ramifica por el diafragma y la musculatura intercostal y abdominal.

Qué nos pasa cuando tosemos

Cuando los pulmones se encuentran henchidos de aire, se produce el cierre de los canales aéreos de la garganta, ubicados en la laringe. A la vez se va elevando el nivel de compresión en el interior de la caja torácica. Así se inicia la maniobra para esforzarnos y sacar el aire retenido por una glotis cerrada.

Ya hemos visto que la tos posee un fin destinado a protegernos y defendernos. Las secreciones del aparato respiratorio se pueden eliminar a través de dos sistemas: la tos y la acción de los cilios bronquiales. Cuando la actividad de estos últimos resulta insuficiente, entra en juego una tos seca y más persistente.

Con los ataques de tos, el contenido de las vías respiratorias se elimina. La enorme cantidad de aire contenida en ellas propicia la expulsión de cuerpos extraños y mucosidad. No obstante, mientras se produce la exhalación obligada, los conductos se encogen y acaban comprimiendo las secreciones de las vías respiratorias más pequeñas. De esta manera se facilita la expulsión.

Es fácil notar que al toser suele producirse una especie de silbido. Su función es la de provocar una vibración en las vías respiratorias. Esta acción acaba sacudiendo la mucosidad y la empuja por la tráquea.

Cuáles son los tipos de tos

Desde la tos productiva a la tos seca o tos persistente, existen muchos tipos. Es importante saber identificar el tipo de tos para tratarla. La clasificación básica es la siguiente:

1. Tos seca. También denominada tos persistente o tos improductiva. Se presenta sin ningún tipo de expectoración.

2. Tos productiva. También llamada tos expectorante. Como su nombre indica esta tos va acompañada de la expulsión de mucosidad y flemas.

3. Tos asmática. Es una tipología concreta de tos seca que suele ir relacionada con cierto grado de dificultad para respirar a causa del asma.

4. Tos aguda. Se llama de este modo a la tos que empieza de manera repentina.

5. Tos crónica. Hace referencia a los episodios de tos que duran más de dos semanas. Esta tos permanente y dilatada en el tiempo tiene como consecuencia dolor intercostal, debido al sobreesfuerzo de los músculos de la zona. También provoca malestar en la tráquea y la laringe, con la consiguiente garganta irritada.

6. Tos convulsiva. Se trata de un ataque de tos violento. Durante su transcurso se suceden muy rápidamente distintos episodios de tos.

7. Tos seca falsa. Va acompañada de mucosidad pero es deglutida.

8. Tos psicosomática. Es considerada un tic que acompaña a personas muy nerviosas.

Cuáles son las causas de la tos

Las causas que provocan la tos son muy diversas. Entre ellas destacan las siguientes razones:

✅ Dolencias de procedencia otorrinolaringológicas.

✅ Problemas de los canales auditivos externos o del tímpano.

✅ Sinusitis.

✅ Rinitis.

✅ Amigdalitis.

✅ Enfermedades cardíacas.

✅ Problemas irritativos de las vías aéreas superiores.

✅ Causas que afectan a los pulmones de manera aguda o crónica.

✅ Pólenes, bacterias, polvos y alérgenos.

✅ Cuestiones accidentales: humo, alimentos que pasan a la tráquea, cuerpos extraños, etc.

Cómo se puede calmar la tos

Las fórmulas para calmar estos molestos síntomas dependen del tipo de tos. En el caso de la tos seca no productiva se intenta suavizar el acceso y contribuir a que desaparezca. Si tratamos con una tos productiva los fines se centran en el uso de expectorantes y mucolíticos.

En cualquiera de estas situaciones hay que tomar las medidas oportunas para que el tracto respiratorio recupera su nivel de humedad adecuado. Para ello hay que recurrir a la ingesta de líquidos o humidificar el aire del entorno.

En ciertos casos relacionados con la tos seca, hay que sumar las molestias que se añaden al perpetuarse en el tiempo. Las consecuencias suelen ser la irritación del tracto traqueal y de la mucosa de la faringe. En momentos como estos es idóneo recurrir a un fármaco antitusígeno.

Existen antitusígenos de diferentes tipologías:

✅ Los que actúan de manera centralizada. Estos antitusígenos erradican o refrenan el reflejo de la tos y deprimen el foco que la produce. Los más habituales son la codeína y el dextrometorfano.

✅ Los que actúan de manera periférica. Inciden sobre los estímulos foráneos del reflejo de la tos.

Los fármacos apropiados deberán tomarse siempre bajo las indicaciones del médico o, en su defecto, el farmacéutico. Además, es imprescindible leer los prospectos para tomar la dosis adecuada.

En cualquier caso los medicamentos se administran dependiendo de una serie de factores. Entre los más habituales se encuentran los siguientes:

✅ Edad del enfermo.

✅ Tipología de la tos.

✅ Sintomatología asociada.

✅ Administración de otros tratamientos médicos y farmacológicos.

✅ Antecedentes médicos: preexistencia de bronquitis, diabetes, cardiopatías, enfermedades crónicas, etc.

En cualquier caso debe quedar muy claro que las soluciones medicamentosas contra la tos no deben perpetuarse a lo largo del tiempo. Si los síntomas no remiten en un periodo de tres semanas, habrá que volver al especialista para que valore la situación.

Otras medidas que ayudan a evitar la tos

Cuestiones como un aire demasiado seco o la aspereza de la garganta pueden hacer que la tos se vea agravada. Para evitar o mitigar estos agentes se pueden seguir las siguientes indicaciones:

✅ Beber agua. Se aconseja ingerir al menos un par de litros al día. De esta manera se fomenta la humidificación del tracto respiratorio.

✅ Mantener la humedad ambiental. La humedad de las estancias debe rondar el 40%.

✅ No inhalar humo. Rehuir de espacios en los que se concentre el humo producido por el tabaco, que actúa estimulando la tos.

✅ Abandonar el tabaquismo. El tabaco es una de las causas más habituales de la aparición de la tos. Los fumadores pueden solicitar valoración médica para iniciar terapias para dejar de fumar.

Qué es la tos seca

Durante el padecimiento de un constipado, la mayor parte de los enfermos padece una tos muy molesta que puede ser productiva o seca. La segunda suele ser conocida también como tos persistente o tos irritante. Su nivel de incomodidad crece durante el transcurso de la noche.

¿Qué se considera tos seca?

Con tos seca nos referimos a ese tipo reacción espasmódica que no va acompañada de expectoración. Va de la mano de un ruido fuerte y, en determinados casos, pueden producirse auténticos ataques de tos.

En cualquier caso, y cualquiera que sea su desencadenante, es vital conseguir que la tos seca no se prolongue en el tiempo. Para ello, hay que tratarla desde que se perciben los primeros síntomas.

De este modo, resulta más fácil impedir que el paciente se vea sometido a un círculo vicioso en el que la tos no desaparece. Para conseguir este objetivo, el procedimiento específico para estas crisis episódicas debe ir enfocados a reducir la intensidad y la frecuencia con que se suceden los ataques de tos seca.

Aunque pueda parecer un mal menor, lo cierto es que la tos seca puede resultar más que una simple molestia. Su aparición puede conseguir la alteración de la vida cotidiana del paciente, perturbar la calidad del sueño y fomentar el cansancio o favorecer la aparición de irritación y dolor en otras partes del cuerpo.

Síntomas de la tos seca

Los síntomas de la tos seca pueden darse por separado o conjuntamente. Pero ¿qué es lo que provoca que padezcamos de tos seca? Normalmente suele estar relacionada con algún tipo de infección de las vías respiratorias altas. Por lo general se debe a la acción del virus del resfriado común y puede acabar derivando en una tos productiva. La sintomatología incluye:

✅ Necesidad incontrolable y permanente de toser.

✅ Tos que no expele ningún tipo de secreción mucosa.

✅ Garganta irritada, con cosquilleo y sequedad.

✅ Sonido bronco y seco.

✅ Falta de congestión en el pecho.

✅ Dificultad para conciliar el sueño.

✅ Cansancio.

Otra causa común que favorece la aparición de la tos seca es el hecho de someter las vías respiratorias a un irritación repetitiva. Esto puede producirse al estar sometidos a ambientes perniciosos, como el humo del tabaco, el polvo o agentes contaminantes.

En la actualidad, es preciso destacar que la tos seca y persistente es uno de los síntomas que presentan las personas infectadas por el coronavirus. Esos pacientes también presentan un cuadro febril y dificultad para respirar.

Si sospechas que puedes estar contagiado por el COVID-19, no debes desplazarte hasta un centro de atención primaria, hospital o servicio de urgencias. Llama al teléfono de información sobre el coronavirus de tu comunidad autónoma. El personal sanitario que te atenderá vía telefónica valorará si precisas asistencia médica. En ese caso, serán el servicio de salud quien acuda a tu domicilio.

Tos seca jarabe

Existen muchos jarabes para aliviar los síntomas de la tos seca. No obstante, uno de los más extendidos es Histiacil. Figura entre los remedios para la tos seca y garganta irritada más demandados. En España se comercializa bajo el nombre de Cinfatos.

La composición de Histiacil es una combinación de Dextrometorfano más Guaifenesina. Se presenta en varios formatos y también sin azúcar, para diabéticos. Además, existe una formulación especial para el uso en niños.

En cualquier de los casos, antes de tomarlo hay que consultar con el facultativo y leer bien el prospecto. Hay que recordar que no debe ingerirse ningún medicamento sin la prescripción de un médico.

15 remedios caseros para aliviar la tos seca

Estos remedios caseros para aliviar la tos seca y la garganta irritada puedes usarlos en cualquier momento. Sin embargo, durante la noche la tos seca empeora y se agudiza al estar tumbados. A lo largo de estas horas se presenta con mayor persistencia y resulta especialmente molesta. Te proporcionamos algunos remedios caseros que te pueden ayudar a mitigar la tos y permitirte un descanso más efectivo.

1. Zumo de limón y miel. Se puede diluir en un vaso de agua templada. Otra alternativa es disolver una cucharadita de miel en un vaso de leche caliente. La miel posee efectos sedantes, es un antitusígeno natural y suaviza las mucosas. El limón, por su parte, es rico en vitamina C, es antiséptico y antibacteriano. El conjunto aliviará la tos seca y la garganta irritada.

2. Gárgaras de agua tibia con sal. Solo hay que disolver media cucharadita de sal en un vaso de agua templada.

3. Chupar caramelos para la tos. Entre otras cosas aumentará tu producción de saliva.

4. Infusión con miel y pimienta. La infusión puede ser de cualquier hierba que te guste, incluido el té. Haces la infusión, añades unos granitos de pimienta y un par de cucharaditas de miel. Dejas reposar antes de ingerir. Propiciará la movilización de flemas y suavizará la garganta irritada.

5. Té de tomillo. Elegimos una infusión de nuestro agrado y le añadimos unas hojitas de tomillo. Tapamos y dejamos reposar. El tomillo es un antitusivo natural y también posee propiedades antiinflamatorias que vendrán muy bien para la garganta.

6. Vahos con menta. Es un excelente remedio para la tos seca y la tos asmática. Toma un recipiente con agua hirviendo y añade unas gotas de esencia de menta o unos cristalitos de mentol. Deja reposar un par de minutos y haz inhalaciones.

7. Té de jengibre. El jengibre es conocido por sus propiedades antihistamínicas y su capacidad como descongestivo. Añade unas rodajitas de jengibre al agua hirviendo, deja cocer unos minutos y cuélalo en un vaso. Añade una bolsita de tu infusión preferida, deja reposar un cuarto de hora antes de tomarlo.

8. Infusión de regaliz. El regaliz es muy efectivo para aliviar la garganta irritada. Puedes chupar caramelos de regaliz o hervir unos palitos de regaliz durante 20 minutos. Cuela y toma el líquido con miel y limón.

9. Cebolla. Divide una cebolla en dos mitades y colócala sobre la mesita de noche, antes de ir a dormir. Aunque el olor no es agradable, lo cierto es que es un buen remedio para calmar la tos seca.

10. Sopas y caldos. Un tazón de sopa ayuda a hacer más fluida la mucosidad.

11. Chocolate. Cuanto más alto sea su contenido en cacao mucho mejor. Este alimento contiene un nivel alto de teobromina, una sustancia que ayuda al alivio de la tos seca.

12. Rábano. Prepara un jarabe de rábano. Para ello, elige unos 10 rábanos y lícualos. A continuación, mezcla el líquido con una taza de zumo de limón y medio vaso de agua. Muévelo bien y cuélalo. Añade un poco de miel y ponlo a hervir durante media hora. Puedes tomar 2 cucharadas cada 4 horas.

13. Refresco de cola. Pon un vaso de la bebida en un cazo y añade unos cuantos trozos de cebolla pelada. Deja hervir durante 3 minutos. Cuela y bebe el líquido antes de ir a la cama.

14. Infusión de orégano. Pon a hervir un vaso de agua con una cucharadita de orégano. Deja reposar, cuélalo y tómalo caliente.

15. Zumo de piña. Esta receta es un buen preparado para aliviar la irritación y el dolor de garganta. Pon dos rodajas de piña en medio litro de agua con tres gotas de propóleo. Debes licuar todos los ingredientes y endulzar con un poco de miel.

De todos modos, sea cual sea el remedio que estés utilizando, debes consultar con un médico en caso de que los síntomas perduren después de siete días o notes que se intensifica. También si notas fiebre, dolor en el pecho o náuseas. Por último, tendrás que visitar al facultativo para que examine las causas de esa tos secas si sientes dificultades para respirar.

Ejercicios respiratorios para la tos

Aquí tienes 3 ejercicios respiratorios para aliviar y asistir la tos. Los puedes hacer en casa de forma totalmente autónoma.

Ejercicio para aliviar la tos

Siéntate en el borde de la cama con el tronco ligeramente inclinado hacia delante.

Rodea tu abdomen con los brazos.

Presiona sobre la pared abdominal.

Contrae la musculatura de la caja torácica y así reducirás la sensación de dolor.

Ejercicios tos asistida (I)

Sentado con el cuerpo erguido sobre el borde de una cama o una silla.

Flexiona las piernas con los pies sobre la cama.

Cruza los brazos sobre el abdomen.

Respira por la nariz hinchando el abdomen y retén el aire unos segundos.

Después tose con una ligera inclinación del tronco hacia delante.

Ejercicios tos asistida (II)

Sentado en una silla o en el borde de la cama, lo más derecho posible.

Respira lenta y profundamente dirigiendo el aire hacia el abdomen.

Contén la respiración durante 5 segundos.

Espira muy lentamente, sacando todo el aire de los pulmones.

Realiza una segunda respiración profunda.

Aguanta el aire 5 segundos.

Tose dos veces de forma corta y forzada desde el pecho (nunca desde la garganta).

Conclusiones

La tos es un síntoma muy incómodo, que puede alterar tu vida diaria. Durante la noche, las crisis de tos pueden dificultar el descanso. Los remedios que te hemos recomendado para la tos seca y la garganta irritada te ayudarán a sentir alivio. Si te interesa cuidar aún más de tu tos seca, descárgate nuestra app diario de salud respiratoria.