El tabaco es una de las principales causas de muerte evitable. Te contamos, día a día, cómo se recupera tu cuerpo al dejar de fumar.


Humo de tabaco

El tabaco es la principal causa de muerte evitable en el mundo. Su toxicidad es la culpable de enfermedades tan graves como el EPOC, patologías cardiovasculares o, incluso, cáncer de pulmón. Vale la pena abandonar un hábito tan peligroso. Por ello, resultará interesante saber qué le sucede a tu cuerpo al dejar de fumar.

Si llevas tiempo fumando, podrías preguntarte si dejar de fumar vale la pena. Tal vez el miedo al síndrome de abstinencia de nicotina te frenan en tu empeño. No eres el primer fumador que se autoconvence para no dejarlo. Es fácil dejarse dominar por pensamientos como ‘el daño ya está hecho, ¿realmente voy a conseguir algún beneficio?’

¿Vale la pena dejar de fumar?

Absolutamente. Tu cuerpo posee una capacidad asombrosa para recuperarse. La reparación ocurre más rápido de lo que piensas. De hecho, comienza en menos de media hora después de apagar el último cigarrillo.

Además, debes tener en cuenta que aumentas tus posibilidades de éxito si tienes un plan para afrontar el deseo, especialmente durante las primeras semanas. Ahora puedes beneficiarte de la ayuda de los fármacos para dejar de fumar que financia Sanidad.

Timeline tras el último cigarrillo

Si quieres reforzar tu decisión de abandonar el tabaco, realizar un timeline sobre todo lo que va ocurriéndole a tu cuerpo tras la última calada te dará mucho ánimo. Lee atentamente y fíjate en cómo tu salud mejora prácticamente al instante.

20 minutos

En menos tiempo del que necesitas para ver un episodio de tu serie favorita, tu cuerpo ya está mejorando. Después de 20 minutos, tu pulso y presión arterial comienzan a caer hasta alcanzar valores normales. Las manos y los pies se calientan y retornan a su temperatura habitual.

8 horas

Al final de tu jornada laboral, la cantidad de nicotina y monóxido de carbono en sangre habrá bajado a la mitad. Este proceso es de vital importancia. El monóxido de carbono es un químico presente en los cigarrillos. Disminuye la tasa de oxígeno en la sangre.

Esta reacción causa problemas que afectan a muchas partes de tu organismo. Desde los músculos hasta el cerebro se ven sometidos a una terrible presión. La razón es que no logran obtener la cantidad de oxígeno que precisan para su funcionamiento regular. Pero a medida que disminuyen los niveles de la sustancia química, tu nivel de oxígeno vuelve a la normalidad.

Por otro lado, es probable que ya sientas algunas tentaciones. Eso es normal. Pero generalmente duran solo 5-10 minutos. Para ayudarte a combatirlo, trata de encontrar formas de distraerte hasta que pase el sentimiento. Puedes masticar chicle o beber agua.

12 horas

A la mitad de tu primer día de dejar de fumar, tu nivel de monóxido de carbono vuelve a la normalidad. Sin duda, tu corazón te lo agradecerá. Ahora no tiene que bombear tan fuerte para tratar de llevar suficiente oxígeno a todo tu cuerpo.

24 horas

Si fumas un paquete al día tienes el doble de probabilidades de sufrir un ataque cardíaco que un no fumador. Pero pasa un día completo sin un cigarrillo y habrás reducido las posibilidades. Vale la pena dejar de fumar con estas perspectivas que se plantean en tan solo 24 horas.

Salud tras dejar de fumar

48 horas

Con 2 días de descanso ya podrás disfrutar de algo sabroso. En este punto, tus sentidos del gusto y el olfato se agudizan. Esto sucede a medida que sus terminaciones nerviosas comienzan a sanar.

Tu cuerpo también estará ocupado con mucha limpieza. Tus pulmones expulsan la mucosidad y otras sustancias que quedan de los cigarrillos. Ahora ya no tienes más nicotina en tu cuerpo.

Este también es el momento en que aparecen los síntomas de abstinencia más fuertes. Puedes sentirte ansioso, mareado, hambriento o cansado. Puedes tener dolores de cabeza o sentirte aburrido o deprimido. Es normal, pero también hace que sea mucho más difícil evitar caer en la tentación de encender otro cigarrillo.

Cumple con tu plan. Ve al cine o a cualquier otro lugar en el que te puedas entretener y no esté permitido fumar. Apóyate en su red de amigos o familiares. No estaría mal contar también con la ayuda de un terapeuta.

Si tienes asma tus síntomas pueden empeorar en este momento. Es parte del proceso y no durará mucho. Es probable que experimentes la mejora a partir del día 3. Puedes hablar con tu médico para saber cómo mantener tus síntomas bajo control.

3 días

Hace 3 días que te has empeñado en dejar de fumar. Los efectos son notorios. Respiras más fácilmente y tienes más energía. Tus pulmones comienzan a recuperarse y seguirán mejorando.

2 semanas - 3 meses

Durante este tiempo haces grandes avances. Puedes moverte mejor porque tus pulmones son más fuertes y limpios y tu flujo sanguíneo ha mejorado. Puedes hacer ejercicio sin quedarte sin aliento. El riesgo de un ataque al corazón disminuye aún más.

También has superado la parte más difícil del reto. Aun así, es probable que tengas deseos. Pide ayuda si la necesitas. Piensa en el dinero que estás ahorrando o intenta 10 respiraciones profundas y lentas.

3-9 meses

En este punto, puedes realizar inspiraciones más profundas y claras. Ya ha pasado el tiempo de las toses. Eso te ayuda a tener menos resfriados y otras enfermedades. También te encontrarás mucho más enérgico.

1 año

Ha pasado un año tras dejar de fumar. Es hora de darte un capricho. Si, por ejemplo, has ido ahorrando todo lo que gastabas en tabaco, podrías permitirte el lujo de tomar unas vacaciones. Has alcanzado un hito. Por cierto, el riesgo de padecer una enfermedad cardíaca es ahora la mitad de lo que era hace un año.

Como puedes ver a través de este timeline, los beneficios de alejarse del tabaco son evidentes y cuantiosos desde el primer minuto. Has conseguido dejar de fumar y tu salud y tu calidad de vida han mejorado de manera espectacular. No te lo pienses y apúntate al reto de abandonar los cigarrillos. Sin duda que no te arrepentirás.