Las autoridades intentan tomar medidas drásticas ante el coronavirus de China. La celebración del Año Nuevo Lunar moviliza a millones de personas del país asiático y supone elevar el nivel de riesgo.


SARS

La ciudad de Wuhan se ha convertido en el epicentro del coronavirus de China. 22 millones de personas han sido puestas en cuarentena por las autoridades del país. Es un intento a la desesperada para que la enfermedad no se extienda.

No obstante, el comité de emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha decidido evitar la declaración de emergencia internacional. Sin embargo, el brote ya ha afectado a personas de otros enclaves.

Expansión del coronavirus de China

Ya son ocho los países en los que se han registrado casos, incluyendo a EE.UU. Con cerca de 20 muertos y más de 600 infectados, la cuestión se complica con la celebración del nuevo año lunar.

Durante estas fechas se esperan cientos de millones de desplazamientos de ciudadanos que se reúnen para celebrar el acontecimiento más importante del calendario chino. Este hecho aumenta significativamente el riesgo de que la enfermedad se propague.

Las autoridades del país mantienen prácticamente encerrados a los habitantes de Wuhan y de varias ciudades adyacentes. En total son 22 millones de personas en una especie de cuarentena y completamente acordonadas. Estos lugares han quedado paralizados, con los medios de transporte suspendidos y bajo un férreo control.

De este modo, los mandatarios chinos pretenden evitar una crisis como la que se desencadenó en 2003. En aquella ocasión fue la gripe aviar la que causó grandes estragos. Con la mirada puesta en esa epidemia, algunos países occidentales han comenzado a recomendar a sus ciudadanos que no viajen a China por el momento.

Demanda internacional de información

Existe una demanda internacional de información. Es el caso de la agencia estadounidense para la Vigilancia y Prevención de Enfermedades (CDC). Según sus técnicos y responsables se precisa de más referencias acerca del coronavirus de China.

Para este estamento norteamericano, la falta de datos de China sobre el coronavirus de Wuhan está reduciendo los esfuerzos internacionales para sofocar el brote. Lo cierto es que los asesores han elogiado a los investigadores chinos por mapear el genoma del virus en solo unas pocas semanas.

En cambio, reportaron que nos estamos encontrando con una falta de evidencia epidemiológica básica. De hecho, no se ha determinado nada sobre quién se está infectando con el virus y cómo se está propagando.

El Gobierno chino promete transparencia

Las autoridades chinas han hecho pública su intención de tratar el asunto con la mayor transparencia. Así, igualmente, se lo han exigido otros estados que ya han registrado casos de infectados con el coronavirus de China. Las administraciones internacionales temen un comportamiento opaco, tal y como se llevó políticamente el caso de la gripe aviar.

La preocupación es máxima. El brote ha crecido rápidamente. Los primeros casos fueron reportados a la Organización Mundial de la Salud el 31 de diciembre. Para el 3 de enero, había 44 casos en China. Ahora, ni siquiera tres semanas después, hay más de 600 casos y el brote se ha extendido a Tailandia, Corea del Sur, Japón, Singapur, Arabia Saudita y Estados Unidos, donde hay un caso.

Los asesores del CDC dijeron que, sin una vacuna contra este nuevo virus, los esfuerzos de salud pública, como detectar casos temprano e instituir reglas de cuarentena, son cruciales.

Pero dicen que es difícil saber a quién poner en cuarentena y durante cuánto tiempo. Para ello es imprescindible que se sepa cómo se infectan las personas, en qué momento y durante cuánto tiempo son capaces de transmitir el virus a otros.

En una conferencia de prensa en Beijing el miércoles, Li Bin, viceministro de la Comisión Nacional de Salud de China, quiso ser tajante. Dijo que su país está “comprometido con la divulgación pública de información, así como con los intercambios y la cooperación internacional”.

“Divulgaremos información sobre el brote de manera oportuna, abierta y transparente, informando objetivamente los desarrollos del brote”, dijo Li. También agregó que China compartirá información con la OMS y otros países “sobre el monitoreo, la investigación y el tratamiento del brote, así como el riesgo para evaluar opiniones de manera oportuna para que podamos discutir y mejorar las medidas juntos “.

Indagaciones sobre el coronavirus de China

Al principio, las autoridades sospecharon que el coronavirus probablemente se originó en un mercado de mariscos. Con posterioridad se ha sabido que, efectivamente, ha sido en uno de estos lugares donde ha comenzado todo.

Al principio se creía que el virus de Wuhan podría transmitirse a los humanos solo a través de los animales. En este caso, el origen se encuentra en unas serpientes. Pero desde entonces han determinado que los humanos pueden transmitir el virus entre sí.

Este era el peor escenario que se podía contemplar. Si la infección se contrajera solo a través del contacto con animales portadores, el brote podría ser controlado con mayor facilidad. Sin embargo, en el momento en que las personas pueden contagiarse entre ellas, la capacidad para controlar la enfermedad disminuye considerablemente.

Lo cierto es que las autoridades chinas han presentado a los altos funcionarios de la Organización Mundial de la Salud nueva información epidemiológica. En ella se revela un aumento en el número de casos, casos sospechosos, provincias afectadas y la proporción de muertes que están ocurriendo.

Por si fuera poco, informaron sobre casos de cuarta generación en Wuhan. ¿Esto qué significa? Pues que una persona infectada puede transmitir el virus a una segunda persona, que puede transmitirlo a una tercera persona, que puede transmitirlo a una cuarta persona.

También reportaron casos de segunda generación fuera de Wuhan, así como algunos grupos fuera de la provincia de Hubei, según un comunicado de prensa de la OMS.

Investigadores estudiando el sars

La información disponible no es suficiente

Los asesores del CDC han advertido que esta información no es suficiente. Según su juicio técnico, aún faltan datos muy específicos sobre la propagación del coronavirus de Wuhan:

· De más de 600 casos, ¿cuántos contrajeron el virus al manipular animales en el mercado donde surgió el virus y cuántos lo contrajeron de personas que habían estado en el mercado?

· Entre los que nunca fueron al mercado, ¿son familiares de las personas que se infectaron en ese lugar público o colegas que se sientan uno al lado del otro en el trabajo? ¿O tal vez no conocen a nadie que esté enfermo y no está claro dónde lo atraparon?

· Mirando esa cadena de infección, ¿las personas están propagando la enfermedad antes de tener síntomas, mientras tienen síntomas o después de haberse recuperado?

Las respuestas a esas preguntas ayudarían a los funcionarios a decidir cuánto tiempo aislar a los pacientes enfermos y quién necesita ser puesto en cuarentena para ver si desarrollan síntomas.

Qué hay que saber sobre el coronavirus de Wuhan

Hay una alarma en el centro de China donde un misterioso brote de neumonía se ha relacionado con un nuevo coronavirus. El coronavirus de Wuhan pertenece a una familia de virus responsables de enfermedades que varían en gravedad. Pueden ir desde el resfriado común hasta el síndrome respiratorio agudo severo o SARS.

Algunos de los pacientes trabajaban o compraban en un mercado de productos del mar, donde también se vendían animales vivos y especies silvestres. Este hecho alertó sobre la posibilidad de que el patógeno pudiera provenir de animales.

Probablemente así lo hizo el SARS, lo que ha hecho revivir los recuerdos de la epidemia que mató a casi 800 personas. Hace unos 17 años. Los primeros hallazgos de que el nuevo patógeno no se transmite fácilmente de persona a persona resultaron prematuros, aunque persisten algunas diferencias.

¿Cuál es la preocupación?

Siempre existe una preocupación cuando surge un nuevo patógeno en una población determinada. La razón es que las personas generalmente carecen de inmunidad y, por lo general, no hay tratamientos específicos o vacunas disponibles.

Los nuevos coronavirus (no vistos en humanos antes) representan una preocupación particular. Esto se debe a que se sabe que provocan brotes complicados que han enfermado a miles de personas, como lo hizo el SARS en todo el mundo desde el sur de China.

¿Quién se enferma?

El brote en Wuhan, una ciudad de 11 millones de habitantes y que comenzó a mediados de diciembre, parece grave. Se han confirmado algunos casos en otras partes de China y países cercanos que involucran a viajeros que llegan desde Wuhan.

Inicialmente, parecía que el virus no se transmitía fácilmente entre las personas, lo que reduce el potencial de que genere un brote similar al SARS. Pero el 20 de enero, la Organización Mundial de la Salud confirmó “alguna transmisión limitada de persona a persona”, no solo de animales a humanos. Los medios estatales chinos también informaron que trabajadores sanitarios habían sido infectados. Eso puso al virus de Wuhan en una categoría similar al SARS.

¿Cuáles son los síntomas?

Principalmente fiebre, con algunos pacientes que experimentan fatiga, tos seca y dificultad para respirar. Las radiografías de tórax han mostrado lesiones invasivas de ambos pulmones, según informaciones de la OMS.

Sin embargo, hasta ahora solo se han comunicado casos que requieren hospitalización. Es posible que otras personas hayan sido infectadas y no hayan experimentado síntomas o que estos hayan sido muy leves. Muchas personas se han recuperado y han sido dadas de alta en el hospital.

Cuál es la causa

Las autoridades chinas identificaron un nuevo coronavirus en uno de los pacientes con neumonía en Wuhan. Lo consiguieron después de realizar la secuenciación de genes. La OMS ha etiquetado el nuevo virus 2019-nCoV.

Un informe realizado para el International Journal of Infectious Diseases descubrió algo muy curioso sobre el virus 2019-nCoV. Se trata de que es al menos un 70% similar en su composición genética al virus del SARS, pero “parece clínicamente más leve” en términos de gravedad, tasa de mortalidad y transmisibilidad.

¿De dónde vino?

Los datos genómicos se pusieron a disposición del público a mediados de enero, lo que permitió a los científicos en cualquier lugar estudiar su huella genética para obtener pistas sobre dónde y cómo podría haber surgido.

Los investigadores en Wuhan se han centrado en el mercado de mariscos, donde la mayoría de las personas infectadas al comienzo del brote trabajaban o compraban con frecuencia. Ha estado cerrado desde el 1 de enero, aunque los casos continuaron apareciendo, incluso en personas que no habían ido allí. Eso ha planteado la posibilidad de que el patógeno esté al acecho más ampliamente en la ciudad.

¿Qué es un coronavirus?

Hay una gran familia de ellos. Algunos causan enfermedades menos graves y otros pueden desatar gravísimas patologías. Algunos se transmiten fácilmente de persona a persona, mientras que otros no.

Cada vez se reconoce más el papel de los coronavirus en casos de neumonía grave. La OMS dice que periódicamente emergen algunos nuevos en diferentes áreas a nivel mundial. También existen varios coronavirus conocidos que circulan en animales. Sin embargo, no han llegado a infectar a los humanos.

Tienden a transformarse y mutar mucho. Este hecho hace que el nivel de riesgo que plantean pueda cambiar a medida que circulan. Las enfermedades transmisibles de animales a humanos, a veces denominadas ” zoonosis “, comprenden un gran porcentaje de todas las enfermedades infecciosas recientemente identificadas.

En el caso de este último coronavirus de China, no se tiene muy claro la forma en que se propaga. De todos modos, la tesis más acertada parece ser la que apoya el mecanismo de contagio a través de diminutas gotitas de saliva.

El portador del coronavirus de China las excreta a través de la tos. Tal vez, por ello y hasta el momento, los contagios parecen estar más limitados que en 2003. Además, podrían ser más elevados entre personas que mantienen un contacto estrecho, como familiares y trabajadores de la salud.