Aprovechamos para ofrecer una lista de pautas que deben seguir los enfermos de EPOC en invierno, cuando su estado tiende a empeorar en los meses más fríos.


EPOC e invierno

Los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) a menudo tienen episodios más agudos de empeoramiento de los síntomas (exacerbaciones) durante los meses más fríos del año. Se ha comprobado que la EPOC en invierno resulta más virulenta. De hecho, durante enero, febrero y marzo, se evidencian tasas más altas de hospitalización y mortalidad, según todos los estudios.

Los resultados también mostraron la eficacia de la prevención. Una intensificación de los tratamientos preventivos, durante estos tres meses, puede lograr un impacto positivo. Esto se traduce en un descenso de la mortalidad general por EPOC y de las tasas de reingreso hospitalario. También disminuye la carga económica sobre los recursos de atención médica.

Investigación norteamericana sobre la EPOC en invierno

Según un estudio de investigadores norteamericanos, la EPOC afecta aproximadamente al 6% de la población estadounidense. Dada su alta prevalencia, la EPOC se asocia con una carga económica considerable, que se estima que aumentará a $ 49 mil millones anuales para 2020.

Los especialistas revisaron los datos de una muestra nacional de pacientes hospitalizados de 2016 y una completa base de datos nacional de enfermos de EPOC con hospitalización. De esta manera han podido obtener una mejor comprensión de las variaciones estacionales en las tasas de ingreso hospitalario debido a las exacerbaciones de la EPOC. Además han podido cuantificar su impacto en la utilización de los recursos de atención médica.

El estudio ha incluido datos de un total de 530,229 pacientes con EPOC, con una edad media de 68 años. Los resultados mostraron que la mayoría de los ingresos hospitalarios durante el año (33,69%) ocurrieron en el primer trimestre (enero, febrero y marzo).

La variación estacional de la EPOC en invierno

Los pacientes ingresados ​​durante este período tenían más probabilidades de tener que ser readmitidos que los pacientes hospitalizados en cualquier otro momento del año. Los afectados ingresados ​​durante estos tres meses también obtuvieron resultados más pobres, estadías más largas en el hospital y las tasas de mortalidad más altas.

“Los resultados del estudio destacan la dramática variación estacional en las tasas de ingresos por exacerbación de la EPOC. La mayoría de las admisiones ocurren durante los meses más fríos del año … y están asociadas con las tasas de mortalidad más altas. La mayor carga sobre los recursos sanitarios se encuentra en el primer trimestre”, escribieron los investigadores.

Los tratamientos preventivos

Para los especialistas, aliviar estas cifras y consecuencias con respecto a la incidencia de la EPOC en los meses más fríos, pasa por intensificar los tratamientos preventivos. Así se puso de manifiesto con los resultados de una investigación adicional.

En este estudio se tuvieron en cuenta distintos elementos que intervienen en las exacerbaciones de la EPOC en invierno:

· Niveles de contaminación del aire.

· Grado de humedad.

· Temperatura ambiente.

· Infecciones respiratorias de carácter viral.

Los resultados han sido los encargados de ayudar a definir las áreas objetivo para la acción preventiva.

· Identificación de los factores que aumentan las exacerbaciones en invierno.

· Biomarcadores.

· Patrones de exacerbaciones de la EPOC.

· Fenotipos específicos.

· Intervenciones preventivas.

Con estos parámetros y estos objetivos, el estudio brinda la oportunidad de mejorar la morbilidad y la mortalidad asociadas a la EPOC en invierno.

Cómo deben comportarse los enfermos de EPOC en invierno

Si padeces EPOC cuyos síntomas son peores en el invierno, no estás solo. Como has visto, los estudios muestran que el número de pacientes que necesitan tratamiento para las exacerbaciones de la EPOC es el doble en invierno que en verano.

¿Por qué ocurre esto? Una de las razones más comunes está relacionada con las condiciones meteorológicas. El clima frío afecta a los pulmones al causar cambios dramáticos en el sistema respiratorio.

Para algunas personas, respirar aire frío y seco obliga a su cuerpo a producir más humedad en las vías respiratorias. De este modo pueden afrontar el hecho de que hay un mayor volumen de aire que necesita ser calentado y humidificado.

Se ha demostrado que las temperaturas bajo cero desencadenan brotes de EPOC. Una entrada de aire frío en los pulmones da como resultado un estrechamiento de las vías respiratorias. Esto puede provocar un aumento de los siguientes síntomas:

· Disnea

· Sibilancias

· Tos

· Respiración superficial

· Opresión en el pecho

· Aumento de la producción de moco

· Dificultad para limpiar las vías respiratorias

Pero sea cual sea la causa exacta, la conclusión es que los pacientes con EPOC en invierno deben tomar precauciones adicionales. Es la única manera que tienen para evitar brotes graves. Es vital, además, que se protejan del aire frío. Pero, veamos algunas estrategias que pueden llevar a cabo los enfermos de EPOC en invierno.

Cubre siempre tu nariz y tu boca

Cubrirte la nariz y la boca mientras estás al aire libre en invierno es esencial si padeces EPOC. Una bufanda funciona bien. También sirven las mascarillas médicas. Pero, como mínimo, ahueca tus manos y úsalas para cubrirte la nariz y la boca mientras estás expuesto al aire libre.

EPOC en invierno

Mantente caliente

Es muy importante que el afectado por esta enfermedad también utilice la ropa adecuada cuando salga a la calle. En este sentido, esta debe ser ligera pero que abrigue. Además, no está de más que los pacientes incluyan, como parte esencial de su indumentaria, sombreros y guantes que les ayude a conservar el calor.

Vacúnate contra la gripe y la neumonía

Los virus y las infecciones empeorarán tus síntomas de EPOC. Asegúrate de recibir una vacuna contra la gripe cada año. Además de esta acción, debes consultar con tu médico acerca de la posibilidad de inocularte la vacuna contra la neumonía.

Lávate las manos

Tu madre tenía razón: ¡necesitas lavarte las manos! En serio, una fuerte defensa contra los gérmenes y los síntomas de la EPOC es cumplir con un alto nivel de higiene. Lávate las manos cuidadosamente antes de tocarte los ojos, la nariz o la boca. Es aún más importante cuando estás en lugares públicos.

Mantente hidratado

Beber mucha agua te facilitará la respiración, especialmente si tiene una infección respiratoria. La razón estriba en que un mayor nivel de hidratación hará que la mucosidad de tu sistema respiratorio se haga más fluida. De este modo, las vías quedarán más libres y la función respiratoria resultará más cómoda.

Evita a las personas que están enfermas

A veces es más fácil decirlo que hacerlo, especialmente en un lugar de trabajo o si se trabaja con niños o cerca de ellos. Sin embargo, resulta extremadamente importante para un paciente de EPOC en invierno, evitar a las personas enfermas siempre que sea posible. Si te resfrías o coges la gripe, es importante que busques asesoramiento médico para que te ponga un tratamiento lo antes posible.

Aumenta el grado de humedad de tu aire

Evitar que tu hogar se seque demasiado durante los meses de invierno también es esencial si padeces EPOC. Usa un humidificador y límpialo cada dos días para mantenerlo funcionando a un nivel óptimo.

Evita el humo y los vapores

Esta es una estrategia importante en cualquier época del año, pero ten especial cuidado en invierno. Este consejo es aún más significativo si calientas tu hogar con chimenea, queroseno o por otros medios parecidos. Los irritantes pulmonares, como el humo de leña, pueden causar exacerbaciones de la EPOC en invierno.

Mantén la guardia con los picos de frío

Los estudios han demostrado que los ingresos hospitalarios por empeoramiento del estado de salud de los enfermos de EPOC también guardan relación con los picos de frío. Sin embargo, en contra de lo que pudiera parecer, la tasa de ingreso no se eleva durante esas fechas. Los afectados por la enfermedad suelen empeorar y precisar hospitalización a partir de que hayan transcurrido alrededor de 12 días desde el pico de frío.

Usa tu inhalador de rescate

Toma una dosis preventiva de tu inhalador de rescate antes de salir al aire libre en días fríos. Esta acción es especialmente recomendable si planeas caminar o hacer algún tipo de ejercicio. Un inhalador de rescate contiene un broncodilatador que relaja las vías respiratorias, lo que facilita la respiración. También debes llevarlo contigo donde quiera que vayas, ya sea durante una caminata rápida por tu calle o cuando estés haciendo recados.

No fumes

Aunque reiterativa, esta recomendación no dejaremos de hacerla. Como la mayoría de las personas con EPOC saben, el humo del cigarrillo es extremadamente irritante para las vías respiratorias y contiene más de 4.000 químicos tóxicos. Pero cuando combinas fumar con la exposición al aire frío, tus síntomas de disnea pueden aumentar. Fumar hace que la EPOC progrese a un ritmo mucho más rápido, lo que lleva a una mayor discapacidad y, finalmente, la muerte. Si tienes EPOC, dejar de fumar es la mejor manera de retrasar la progresión de la enfermedad y mejorar tu calidad de vida. Además te permitirá respirar mejor en cualquier tipo de ambiente y condiciones.

Ejercicio en el interior

Se recomienda encarecidamente a los pacientes con EPOC que hagan ejercicio. Sin embargo, cuando el clima es frío, la actividad física se vuelve más incómoda o incluso imposible. En estos casos, intenta hacer ejercicio en interiores. Hacer ejercicio en la comodidad de tu propia casa o en el gimnasio es una alternativa segura al ejercicio al aire libre. Las piscinas son un excelente lugar para hacer ejercicio cuando tienes EPOC, debido al aire cálido y húmedo. Si tienes que hacer ejercicio al aire libre, primero asegúrate de calentar en interior durante al menos 15 o 20 minutos.

Remedios caseros contra la EPOC

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica es la tercera causa de muerte. Afortunadamente, los estudios que se realizan permiten perfilar patrones de comportamiento y estilos de vida. De esta manera, en estrecha colaboración con su médico, el enfermo puede disfrutar de una mayor calidad de vida.

Es lo que ocurre con la práctica de todas las recomendaciones que hemos realizado hasta el momento. Pero también existen algunos remedios caseros que pueden aliviar a los enfermos de EPOC en invierno y en cualquier otro momento que lo precisen.

Hacer ejercicios de respiración

Los ejercicios de respiración pueden ayudar efectivamente a una persona con EPOC. Pueden favorecer la reducción de las sensaciones que provocan la disnea y la fatiga. El yoga, por ejemplo, incluye una serie de ejercicios de respiración que pueden ayudar a mejorar la calidad de vida general de los pacientes con EPOC.

Controlar el estrés

Los enfermos con EPOC a menudo experimentan depresión, estrés y ansiedad. Esos síntomas provocan sentimientos negativos en los pacientes, lo que puede desembocar en crisis y un empeoramiento de su estado. Los ataques de pánico son fatídicos para estas personas. La razón estriba en que suelen afectar al ritmo respiratorio. La respiración empeora cuando una persona con EPOC sufre un ataque de pánico. El estrés puede manejarse participando en actividades que te agraden. Elige un pasatiempo que puedas desarrollar y que te guste, eso contribuirá a mejorar tu estado nervioso y a rebajar tus niveles de estrés.

Mantener el peso

A este remedio para ayudar a los pacientes con esta enfermedad hemos querido dedicarle un apartado aparte. Ello se debe a la especial relevancia que adquiere el control del peso en estas circunstancias.

El sobrepeso hace que los pulmones y el corazón trabajen más, lo que dificulta la respiración. Por lo tanto, es importante que los pacientes con EPOC mantengan un peso corporal adecuado. El sobrepeso conduce a otros problemas de salud como diabetes, apnea del sueño y reflujo ácido.

Los pacientes con EPOC pueden mantener su peso reduciendo la cantidad total de calorías que consumen. Deben incluir más frutas y verduras frescas en su dieta. Es esencial evitar el consumo de alcohol, la comida basura y los alimentos dulces. Todo ello debe ir acompañado de un aumento de la actividad física diaria.

Sin embargo, tener bajo peso también es perjudicial para los pacientes con EPOC. Las personas con bajo peso son más propensas a ciertos riesgos. Ello se deriva, principalmente, al hecho de que tienen una menor fuerza muscular, un sistema inmunitario deficiente y experimentan brotes frecuentes.

Se sabe que los pacientes con EPOC queman 10 veces más calorías mientras respiran. Esto se debe a que la respiración requiere de un esfuerzo extra en pacientes con EPOC en comparación con las personas sanas.

La vida con esta enfermedad no es fácil, pero puede resultar mucho más llevadera si se aplican ciertas pautas de comportamiento. Puedes empezar con estos consejos para los enfermos de EPOC en invierno.