La contaminación del aire afecta directamente al sistema respiratorio y al cardiovascular. Miles de personas mueren al año por problemas relacionados con la polución. Te contamos todo sobre los principales agentes contaminantes.


La calidad del aire de las ciudades está cada vez más dañada. La polución se ha convertido en uno de los grandes problemas urbanos. El número de personas aquejadas por enfermedades y alergias aumenta día a día. ¿Sabes cómo afecta la contaminación del aire al sistema respiratorio?

Qué es la contaminación del aire

La polución se valora en función de la cantidad de contaminantes que existan en el ambiente. Un contaminante del aire es cualquier sustancia en suspensión que pudiera dañar a las personas.

Hay muchos contaminantes en el aire. Algunos son más peligrosos que otros. Las partículas, el dióxido de nitrógeno y el ozono son tipos particularmente dañinos de agentes contaminantes. Pero no todas las áreas geográficas presentan la misma concentración.

Diferentes áreas de España tienen diferentes niveles de contaminación del aire. Se pueden encontrar altas concentraciones en la mayoría de las grandes poblaciones y ciudades españolas. Aquí es donde las fuentes de contaminación, como el tráfico por carretera, están más concentradas.

La cantidad de contaminación del aire también puede cambiar según el clima y la temporada. Por ejemplo, es más difícil que la contaminación se disperse durante un clima inmóvil y soleado en verano o un clima inmóvil y brumoso en invierno.

Esto significa que la contaminación se vuelve más concentrada en estos periodos. Es cuando se produce un episodio de alta contaminación. Estos episodios, aunque se dan más a menudo en grandes ciudades, también pueden afectar a áreas del campo. La razón está en que, a medida que el viento sopla, arrastra la polución hacia otras regiones.

De dónde procede la contaminación del aire

Los diferentes tipos de contaminación del aire proceden de distintas fuentes. Esta es la razón por la que la mezcla de contaminantes varía en función de la zona del país en la que nos encontremos.

La polución puede viajar largas distancias y puede afectar áreas muy alejadas de donde se creó. Los niveles de contaminación de España incluso pueden verse afectados por fuentes de contaminación fuera del país.

En pueblos y ciudades, la principal fuente de contaminación del aire es el transporte por carretera. Los vehículos diésel y de gasolina crean grandes cotas de contaminantes, incluidos el dióxido de nitrógeno y las partículas.

La fricción de los frenos y los neumáticos en la carretera también producen partículas. La mayoría de los vehículos diésel presentan un nivel de emisiones mucho más elevado que el de los vehículos de gasolina.

Otras fuentes de contaminación del aire

Evidentemente, estamos expuestos a otras fuentes de polución que pueden afectar a nuestro sistema respiratorio. Veamos algunos ejemplos de factores que alteran la calidad del aire que respiramos:

· Quemar combustible en casas para calentar o cocinar.

· Emisiones de la generación de energía.

· Procesos industriales.

· Agricultura.

Los eventos que incluyen hogueras y exhibiciones de fuegos artificiales, como la Noche de las Hogueras y Las Fallas, pueden provocar aumentos temporales de la contaminación por partículas. Las velas y el incienso también son fuentes de humo y partículas.

La inhalación de cualquier tipo de humo es perjudicial, por lo que es mejor evitar respirar humo de fogatas o de otras fuentes. El humo de quemar una variedad de materiales puede irritar las vías respiratorias, la piel y los ojos.

Respirar el humo puede provocar tos o respiración con silbido, sentirse sin aliento o producir más flema o dolores en el pecho. Las pequeñas partículas en el humo también pueden pasar llegar a zonas más profundas de los pulmones. Desde allí pueden entrar al torrente sanguíneo, lo que aumenta el riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.

Nuestras narices también son muy sensibles a los olores y pueden detectar químicos en el aire en niveles que no son un riesgo para la salud. Algunas afecciones como las alergias pueden hacer que la nariz sea más sensible. Tales olores pueden ser desagradables y afectar el bienestar, causando ansiedad. Esto puede provocar síntomas como náuseas, dolores de cabeza o mareos.

La contaminación del aire también puede provenir de fuentes naturales y de agentes que viajan muchos kilómetros. En España, los altos niveles de contaminación a veces son causados ​​por el polvo que procede del desierto del Sahara. Estos episodios de polvo sahariano pueden ser graves para alguien con una afección pulmonar. Otras fuentes naturales de contaminación del aire incluyen volcanes, bruma marina, polen, incendios forestales, tormentas de arena…

Tipos de contaminación del aire

Daremos un repaso a la tipología de la polución. Esta viene determinada por los contaminantes más abundantes y dañinos:

· Materia particulada

· Dióxido de nitrógeno

· Ozono

· Dióxido de azufre

Partículas en suspensión o Materia Particulada

La materia particulada (PM, de sus siglas en inglés) es una mezcla compleja de sólidos y líquidos. Incluye carbono, químicos orgánicos complejos, sulfatos, nitratos, polvo mineral y agua suspendida en el aire.

Varía en tamaño. Algunas partículas, como el polvo, el hollín, la suciedad o el humo, son lo suficientemente grandes u oscuras como para verse a simple vista. Pero las partículas más dañinas son las partículas más pequeñas. Son conocidas como PM 10 y PM 2.5.

PM 10 se refiere a partículas con un diámetro menor a 10 micras (10 µm), es decir 10 millonésimas de metro. PM 2.5 se refiere a partículas con un diámetro menor de 2.5 micras, y estas se conocen como partículas finas. Las partículas finas más pequeñas, de menos de 0,1 micras de diámetro, se denominan partículas ultrafinas.

De dónde procede

El material particulado hecho por el hombre proviene principalmente de procesos industriales, trabajos de construcción, emisiones de motores diésel y de gasolina, fricción de frenos y neumáticos y polvo de las superficies de las carreteras.

Las fuentes naturales de partículas incluyen volcanes, rocío marino, polen y tierra. También se forma en la atmósfera cuando los gases, como el dióxido de nitrógeno y el dióxido de azufre, se transforman en el aire por reacciones químicas.

¿Cómo afecta a tus pulmones?

El tamaño de las partículas determinará dónde acabarán una vez que las inhales. Las partículas más grandes pueden quedar atrapadas en la nariz, mientras que el PM 10 puede alcanzar las vías respiratorias.

Las partículas finas (PM 2.5) pueden llegar a los sacos respiratorios en lo más profundo de los pulmones. En el caso de las partículas ultrafinas incluso pueden cruzar el torrente sanguíneo. Estas partículas pueden transportar químicos tóxicos que están relacionados con el cáncer.

El material particulado irrita la nariz y la garganta y puede estar asociado con síntomas más graves en personas con asma. Estos contaminantes son la causa de numerosos ingresos hospitalarios en enfermos con afecciones pulmonares: EPOC, asma, bronquitis… etc.

La misma suerte corren los pacientes con afecciones cardíacas (ataques al corazón, accidentes cerebrovasculares). El número de ingresos también aumentan con los niveles de contaminación elevados por materia particulada.

Su aumento también está relacionado con un mayor índice de muertes tempranas de enfermos pulmonares y cardíacos. Además, hay evidencia de que la exposición a largo plazo a partículas puede contribuir al desarrollo de cáncer de pulmón y posiblemente asma.

Dióxido de nitrógeno (NO 2)

El dióxido de nitrógeno es un gas y un componente importante en los episodios de contaminación del aire urbano.

De dónde procede

Las fuentes artificiales de óxidos de nitrógeno, incluido el dióxido de nitrógeno, son vehículos, centrales eléctricas y calefacción. Los vehículos diésel son los principales contribuyentes en las zonas urbanas. Los niveles en carretera son más altos donde el tráfico es más intenso.

¿Cómo afecta a tus pulmones?

Los altos niveles de NO 2 pueden irritar e inflamar el revestimiento de las vías respiratorias. Esta eventualidad puede causar un brote de asma o EPOC y síntomas como tos y dificultad para respirar.

Los niños y las personas mayores también se ven más afectados. De hecho, tienen más probabilidades de desarrollar una infección respiratoria o reaccionar a un alergeno.

Ozono (O 3)

El ozono es un gas compuesto por tres átomos de oxígeno. En el nivel superior de la atmósfera de la Tierra, absorbe la radiación ultravioleta dañina.

De dónde viene

Cerca del suelo, el ozono se produce por una reacción química. En ella se ven envueltos los rayos del sol y los gases orgánicos. Al conjunto se suman los óxidos de nitrógeno emitidos por los automóviles, las centrales eléctricas, las plantas químicas y otras fuentes.

Los niveles de ozono tienden a ser más altos en primavera y verano y más bajos en invierno. El ozono alcanza su concentración máxima durante la tarde. Los niveles son a menudo más altos en zonas rurales que en las ciudades. El ozono es un componente importante de los episodios de contaminación del aire en verano.

¿Cómo afecta a tus pulmones?

El ozono puede irritar las vías respiratorias de personas sanas y personas con afecciones pulmonares. Los niveles altos pueden causar molestias al respirar, reducir la capacidad pulmonar y desencadenar síntomas de asma.

Si tienes una afección pulmonar, los niveles altos de ozono pueden causarte dificultad para respirar, sibilancias y tos. Es posible que las personas con asma necesiten usar más su inhalador como alivio.

Cuando hay altos niveles de ozono, los enfermes de EPOC y los asmáticos son más propensos a precisar atención hospitalaria. También aumentan los ingresos por neumonía y bronquitis.

Dióxido de azufre (SO 2)

El dióxido de azufre es un gas incoloro, con un olor penetrante y sofocante. Se produce al quemar combustibles que contienen azufre como el carbón y el petróleo. Esto incluye, vehículos, generadores de energía y calefacción.

De dónde viene

La mayor parte del dióxido de azufre proviene de las industrias eléctricas que queman combustibles fósiles. También procede de las refinerías de petróleo y la fabricación de cemento. Se puede transportar a largas distancias y contribuye a la formación de ozono.

¿Cómo afecta a tus pulmones?

El dióxido de azufre puede irritar el revestimiento de la nariz, la garganta y los pulmones. Puede causar tos y opresión en el pecho, así como un estrechamiento de las vías respiratorias que reducirá el flujo de aire a los pulmones. Inflama las vías respiratorias, causando tos y más mucosidad. Empeora condiciones como el asma y la EPOC. Hace que las personas sean más propensas a las infecciones del pecho.

Las personas con asma son mucho más sensibles al dióxido de azufre que el resto de la población. Los asmáticos pueden sentir la respiración más difícil y tener brotes cuando las concentraciones de dióxido de azufre son elevadas.

¿Cuáles son los efectos de la contaminación del aire en los pulmones?

El efecto que la polución tiene en los pulmones depende del tipo y la mezcla de contaminantes en el aire, su nivel de concentración y la cantidad inhalada. Si estás expuesto a altos niveles de contaminación, por ejemplo, en una carretera concurrida o durante un episodio de alta contaminación, puedes experimentar síntomas inmediatos. Estos incluyen vías respiratorias irritadas, falta de aliento y tos.

Si tienes una afección pulmonar, los altos niveles de contaminación también pueden causar una exacerbación de sus síntomas, como un ataque de asma o un brote de EPOC.

¿La contaminación del aire causa afecciones pulmonares?

Sí, la investigación sugiere que la exposición a largo plazo a la contaminación del aire puede contribuir al desarrollo de algunas afecciones pulmonares. Hay buena evidencia de que la contaminación del aire exterior es un factor de riesgo que favorece al cáncer de pulmón.

También es posible que la exposición a largo plazo a la contaminación del aire esté relacionada con el desarrollo del asma y el empeoramiento del EPOC.

La investigación ha puesto de manifiesto cómo los niveles de polución afectan en la infancia. De hecho, los niños que están expuestos a la contaminación del aire durante un largo período de tiempo pueden ver alterada la forma en que se desarrollan sus pulmones.

Está claro que la contaminación del aire trae graves consecuencias para el sistema respiratorio y cardiovascular. Es necesario que todos los actores sociales, incluidos la Administración Pública, los Gobiernos y las grandes empresas participen en acciones encaminadas a evitar emisiones. La polución acaba con la vida de miles de personas cada año. Es preciso un aire más limpio.