El asma es una enfermedad crónica que afecta a las vías respiratorias. Cuando nos encontramos en plena crisis, notamos que el aire pasa con dificultad, debido a que los bronquios y los bronquiolos se estrechan.

Eso hace que notemos sibilancias al respirar, los típicos pitidos, y que aparezcan los episodios de disnea (dificultad para respirar) y una especie de tosecilla persistente que aún hace más incómoda la situación.


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Es importante tener recursos ante una crisis asmática. Los asmáticos deben aprender a convivir con su enfermedad y saber qué hacer ante una crisis y cómo conseguir que sus crisis sean más suaves. Por eso te enseñamos como disminuir los ataques de asma.

La prevención de la crisis asmática

Este es el mejor consejo que te podemos dar. Procura siempre prevenir para que no tengas que padecer una crisis asmática. El asma puede tener mucho desencadenantes, que acaben por fastidiarte el día, pero si aprendes bien la lección, sabrás cómo mantener la enfermedad a raya el mayor tiempo posible.

Las pruebas

Evidentemente este es uno de los pasos primordiales para prevenir tus crisis. Hacerte las pruebas de alergia, te va a permitir saber cuáles son los alérgenos que te hacen daño: el polen, el pelo de las mascotas, el marisco… Es una manera estupenda de evitar el contacto o reducirlo al mínimo con eso que desencadena tu malestar.

Los desencadenantes no alérgenos

Efectivamente, si eres asmático seguro que ya lo sabes. Existen sustancias, como el humo de los cigarrillos o la polución, que también pueden hacer que tus pulmones entren en situación crítica. Algunas pueden evitarse, otras tendrás que soslayarlas. Por ejemplo, puedes evitar estar en sitios con fumadores, pero no puedes evitar la polución. Eso sí, puedes salir con mascarilla los días de contaminación elevada.

Tu entorno

Es muy importante que mantengas tu entorno limpio. No dejes que el polvo se acumule y evita las alfombras y las moquetas. ¡Ojo con los peluches para los niños asmáticos! Son juguetes que acumulan mucho polvo.

Las vacunas

Algunas alergias son controladas con vacunas. También debes estar atento al calendario anual de vacunaciones contra la gripe. Todo lo que pueda contribuir a mantener tus vías respiratorias en buen estado será bienvenido.

El ejercicio

Es mejor que, en los días con mucha polución, con humedad o con otros factores de riesgo, hagas ejercicio en interior. Por supuesto, aléjate de los jardines, parques y el campo durante la floración. Acércate a la playa en cuanto haga buen tiempo, la brisa marina es estupenda para tu salud respiratoria. Mantén siempre tu inhalador a mano.

Entornos frios y secos no son nada recomendables.

Lleva un diario

Procura llevar un diario sobre tu salud respiratoria. Te servirá de mucho, para saber qué cosas hacen que tu asma empeore, qué alimentos te hacen daño, qué situaciones propician las crisis, cada cuánto tiempo las tienes… a tu médico también le resultará muy útil.

Llevar un diario de tu salud respiratoria es muy sencillo. Ahora existen apps de salud que se instalan en el teléfono móvil y tu smartphone será el encargado de informarte y de recolectar toda la información sensible para que tu asma y tus crisis asmáticas sean menos agresivas. 📱Prueba la app de Zensei, además es gratuita.