¿Puedo practicar deporte con asma? Te sorprendería saber la cantidad de deportistas profesionales que han cosechado grandes éxitos, títulos y medallas a pesar de ser asmáticos. Te lo contamos todo.



alergias cruzadas, frutas y polen

Cuando un asmático sigue correctamente sus pautas marcadas por el médico, puede hacer ejercicio sin ningún problema. Tienes que saber que muchos atletas de alta competición son asmáticos y alguno que otro se ha llevado una medalla de oro olímpica para casa. Así que veamos por qué y cómo puedes practicar deporte con asma.

Todo bajo control

Con un asma bien controlada, debes poder participar plenamente en cualquier actividad que elijas, incluida la actividad física. De hecho, el ejercicio se recomienda a las personas con asma debido a los beneficios generales que conlleva para su salud.

La participación en juegos activos y deportes organizados es importante también para que los niños crezcan sanos. Si el asma limita tu capacidad de estar activo, puede ser necesario realizar cambios en tu medicación.

Atletas de élite. ¡Deporte con asma!

¡Entre el 30% y el 70% de los atletas de élite tienen asma! Esto es una evidencia más de que no es necesario limitar la actividad deportiva solo por el asma. Lo cierto es que existe un buen cupo de atletas consumados que han cosechado grandes logros practicando su deporte con asma.

Puede parecer que los atletas de élite nunca tienen asma. Después de todo, los atletas necesitan un suministro robusto de oxígeno durante sus competiciones. Los síntomas como las sibilancias y la tos pueden parecer que impiden que alguien entrene y se desempeñe en todo su apogeo.

Afortunadamente para los siguientes atletas, un diagnóstico de asma no fue una noticia que terminara con su carrera. Estos jugadores de fútbol, ​​estrellas de atletismo y nadadores han podido controlar su condición y batir récords.

David Beckham

La estrella del fútbol y el rompecorazones de renombre mundial no hizo público que padecía asma. Solo se descubrió que tenía esta condición después de ser fotografiado con un inhalador en la Copa MLS 2009, cuando jugó para el LA Galaxy. Después del juego, Beckham dijo que venía siendo asmático durante años, pero que no sentía la necesidad de hablar de ello.

“A veces tengo días buenos y días malos”, dijo Beckham, según The Telegraph. “Nunca lo he escondido, pero es algo que he tenido durante años. Espero que se vuelva positivo porque he podido jugar durante mucho tiempo”.

Ahora, ya retirado, la exhaustiva lista de honores de Beckham incluye seis títulos de la Premier League, dos victorias en la Copa MLS y una victoria de la UEFA Champions League.

Amy Van Dyken

Cuando era niña, a Amy Van Dyken le diagnosticaron Asma Inducida por Ejercicio (AIE), ahora conocida como Broncoespasmo Inducido por Ejercicio (BIE). Su asma también se desencadena por alergias e infecciones respiratorias. En aquellos tiempos, sus médicos le sugirieron que practicara un deporte como una forma de fortalecer sus pulmones y prevenir futuros ataques de asma.

Existe un buen número de especialistas que afirman que el ejercicio tiene un efecto antiinflamatorio en niños con asma. A los 6 años, la estadounidense decidió que quería ser nadadora. Le llevó otros seis años, además de controlar su asma, finalmente poder nadar toda la piscina.

Cuando se le hicieron preguntas sobre practicar deporte con asma, en una conversación con CNN, Van Dyken dijo: “Por lo general, lo tomo con calma. Lo que pasa conmigo es que soy muy terca. Si alguien me dice que no puedo hacer algo, encontraré la manera de hacerlo. Y hago todo lo posible para asegurarme de que mi asma no me impida hacer algo que quiero hacer “. Ella ganó seis medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta y Sydney.

El ejercicio regular ayuda a las personas con asma

Sin duda. Es un buen aliado para conseguir que tus músculos pectorales estén desarrollados convenientemente. De hecho, la práctica deportiva hará que tus pulmones tengan una ayuda extra. Además, al hacer ejercicio potenciamos un control sobre nuestro peso. Ya sabes que el exceso de peso nos hace realizar mayores esfuerzos y respirar con mayor dificultad.

El asma o las alergias en general no deben servir de excusa para hacer una vida sedentaria. Al contrario, la práctica del ejercicio nos ayudará a vencer cualquier viso de limitación que pudiéramos vislumbrar por nuestro estado de salud.

La actividad es buena para el asma

Si tu asma te impide realizar las actividades que amas, no estás solo. La actividad física puede ser más difícil cuando tienes asma. Puede que te preocupe que quedarte sin aliento signifique que un ataque de asma viene de camino. También puede que te sientas deprimido y frustrado porque no puedes practicar deporte con asma y ponerte en forma.

Sin embargo, puede que te resulte útil saber que aumentar tu ritmo cardíaco en realidad puede mejorar tus síntomas de asma.

· Aumentar su ritmo cardíaco regularmente incrementa tu potencia pulmonar, eleva la resistencia y reduce la disnea.

· Apoya tu sistema inmunológico y ayuda a combatir los resfriados y los virus, un desencadenante importante para más del 80% de las personas con asma.

· La actividad te ayuda a mantener un peso saludable y, a su vez, reduce el riesgo de una crisis asmática.

· Liberas sustancias químicas que hacen que tu cerebro se sienta bien. Los estudios muestran que, si está estresado o deprimido, tienes un mayor riesgo de padecer síntomas de asma.

¿Cómo puedo practicar deporte con asma grave?

La evidencia muestra que mantenerse activo es bueno para las personas con asma. El ejercicio aumenta la fuerza pulmonar, estimula el sistema inmunológico y apoya la pérdida de peso. También fomenta una perspectiva más positiva. Incluso un estiramiento suave o una caminata corta pueden mejorar tu estado de ánimo.

Pero si te han diagnosticado asma grave y a menudo tienes síntomas, es posible que te preguntes si el ejercicio también es bueno para ti o incluso si es posible mantenerte activo. En una encuesta reciente, el 86% de las personas dijeron que tener asma severa les impidió hacer ejercicio.

¿Pueden las personas con asma severa hacer ejercicio?

Es cierto que hay muchas razones por las cuales las personas con asma severa pueden no ser activas en ciertas ocasiones:

· Tienen un mal día con síntomas graves de asma.

· Están en un periodo de inactividad para que su especialista en asma encuentre la combinación correcta de medicamentos.

· Recientemente han sufrido un ataque de asma.

· Uno de sus desencadenantes ha desatado los síntomas: por ejemplo, tienen un resfriado o el recuento de polen es alto.

El ejercicio es un desencadenante común de los síntomas de asma. Muchas personas con asma pueden experimentar dificultad para respirar, tos, sibilancias u opresión en el pecho durante o después del ejercicio.

Sin embargo, la mayoría de las personas con asma pueden participar con éxito en su ejercicio de elección. Deben contar con la orientación y el tratamiento adecuados. Se ha demostrado que el ejercicio beneficia a todas las personas, incluidas las personas con asma.

Hay muchas ventajas para mantenerse en forma. Sin embargo, resulta esencial que la afección se maneje adecuadamente y poseer una buena información sobre los desencadenantes personales de cada uno.

“Si las personas cuidan bien su asma y sus síntomas están bajo control, deberían poder disfrutar de cualquier tipo de ejercicio, ya sea natación, carrera o incluso deporte competitivo”, afirma el Dr. Andy Whittamore, jefe clínico de Asthma UK.

Para el especialista, “si el asma de una persona no está bajo control, son nuevos en el ejercicio o no lo han hecho en mucho tiempo, podría ser mejor comenzar con actividades aeróbicas menos intensas como el yoga o caminar”.

¿Existen deportes más propicios para los asmáticos?

En principio hay que decir que sí, que existen deportes más propicios para asmáticos. Evidentemente, si practicas yoga, golf o gimnasia, la fatiga respiratoria no tiene por qué verse estimulada.

Por el contrario, algunos deportes como el fútbol o las pruebas del tipo Marathon Man pueden plantear ciertos problemas. Un ejemplo es la alergia al polen del césped del campo de fútbol. En el segundo caso, la dureza extrema de las pruebas y el hecho de que se circule por espacios con mucho polvo puede desencadenar una crisis. Pero nada es imposible.

Sin embargo, parece que uno de los mejores deportes para practicar siendo asmático es la natación. No hay que correr, provoca menos presión en el pecho y lo practicas en un ambiente húmedo.

Otro dato a tener en cuenta es que es mejor que los alérgicos y asmáticos puedan practicar algún tipo de ejercicio que vaya a intervalos. De manera que puedan descansar y recuperar la respiración. Es el caso de la carrera de relevos y algunos deportes que se practican en equipo.

Actividades moderadas

Si no has hecho ejercicio durante un tiempo o si tu asma es severa, puede ser preferible comenzar con una actividad más moderada. Tal vez no sea una coincidencia que los expertos, recomienden actividades como yoga y pilates.

La razón es que, generalmente, se realizan en interiores, enfatizan la respiración controlada y se puede personalizar a tu propio nivel de intensidad. Se cuenta que el propio Joseph Pilates, creador de la disciplina, padecía de asma cuando era niño.

Estas disciplinas basan su éxito en el dominio de una respiración eficiente. Se enseña a la persona la respiración torácica lateral. De este modo, consiguen maximizar la eficiencia respiratoria.

También enseñan cómo coordinar la respiración y los movimientos. Esto, junto con el elemento de relajación de las clases, lo hace ideal para los asmáticos, ayudándoles a aprender cómo mantener la calma y respirar profundamente durante un ataque.

Qué protección necesitas a la hora de hacer deporte con asma

Algunos deportistas de alto rendimiento suelen hacer inhalaciones de sus nebulizadores media hora antes de llevar a cabo su sesión deportiva. Lo que queda bastante claro es que, según los alergólogos, una persona asmática debe aspirar a llevar una vida completamente normal. Ello implica, cómo no, la práctica deportiva.

Las espirometrías demuestran que la natación, por ejemplo, aumenta mucho la capacidad vital. De hecho se sabe que muchos grandes nadadores comenzaron haciendo natación como “receta médica” de su doctor, con el fin de mejorar su asma.

Y si haces ejercicio al aire libre es recomendable que utilices mascarillas antipartículas. Este instrumento resultará muy cómodo para que tus vías aéreas no se llenen de polvo, polen o contaminación. Este hecho reducirá bastante la incidencia de los desencadenantes que pueden causarte un ataque de asma.

Es cierto que existe un tipo de asma inducido por el deporte. En cuanto comienzas a hacer ejercicio empieza la tos, la respiración entrecortada y las sibilancias. Sin embargo, la solución no pasa por dejar de hacer deporte sino por llevar los hábitos de vida adecuados, tomar la medicación y seguir las pautas del médico.

También puedes utilizar la tecnología para saber los niveles de contaminación y pólenes antes de salir a hacer deporte con nuestra app para asmáticos. Ante todo, no dejes de hacer deporte con asma, siempre te vendrá bien.