Un embarazo con alergias no tiene por qué complicarse. En contacto con tu médico, encontraréis la combinación adecuada de medicamentos y tratamiento para mantener tus vías respiratorias en perfecto estado.


Primero nos embarga la emoción, pero a continuación nos inunda la preocupación al tener que sobrellevar un embarazo con alergias. Las mujeres tienen muchas cosas en que pensar cuando están embarazadas. Sin embargo, lo más importante que debéis saber es que el asma y otros problemas alérgicos se encuentran entre las enfermedades potencialmente más graves que complican el embarazo.

Aproximadamente una de cada 100 mujeres embarazadas sufre de asma durante la gestación. Otras muchas padecen la fiebre del heno y otro tipo de alergias. Por suerte, los alergólogos están perfectamente capacitados para ayudar a estas pacientes a controlar su asma y demás síntomas de alergia durante y después del embarazo.

Gestación con alergias estacionales

Las futuras mamás con alergias estacionales pueden optar por los tratamientos caseros para aliviar los síntomas. Aquí tenéis algunos ejemplos:

· Crear tu propio aerosol nasal salino. Lo consigues combinando 250 ml de agua tibia con 1/4 de sal. Introduce la mezcla en un atomizador casero y úsalo para irrigarte y calmarte las fosas nasales irritadas.

· Utiliza Zensei App para comprobar los niveles de polución y polen de tu ciudad. Si los niveles de polen se disparan, las mujeres que llevan un embarazo con alergias deben evitar pasar mucho tiempo al aire libre. Así reducen su exposición al alérgeno. Evita salir a la calle entre las 5 y las 10 a.m., pues son los momentos en que el recuento de polen suele ser más elevado.

· Dúchate y cámbiate de ropa al volver a casa. Esto te ayudará a eliminar el polen que se haya podido acumular en el cabello y la ropa.

· Emplea máscaras si debes realizar actividades al aire libre como cortar el césped o practicar la jardinería.

· Usa tiras nasales por las noches. Te ayudan a recolocar los conductos nasales para que estén más abiertos. Esto reduce los síntomas de alergia.

Siempre que puedas evitar los alérgenos que te producen síntomas de manera estacional, hazlo.

Medicamentos para la alergia estacional durante el embarazo

La mayoría de las mujeres que llevan un embarazo con alergias pueden tomar de forma segura sus tratamientos habituales. Algunos de los medicamentos científicamente respaldados en su seguridad para la gestante son:

· cetirizina (Zyrtec)

· clorfeniramina (ChlorTrimeton)

· difenhidramina (Benadryl)

· loratadina (Claritin)

Aun así, siempre existe cierto riesgo al tomar un medicamento durante el embarazo. Las mujeres con un embarazo con alergias deben consultar con su médico antes de tomar ninguna medicina para la alergia. Así se asegura que no sean potencialmente dañinos.

Si bien los médicos consideran que muchos medicamentos orales de venta libre son seguros para las alergias estacionales, el uso de descongestionantes orales y nasales no ha sido tan estudiado.

El uso de aerosoles nasales puede ser más seguro que los descongestionantes orales. Se debe a los aerosoles nasales no se absorben en el torrente sanguíneo. Un ejemplo es la oximetazolina, bastante común en este tipo de medicamentos.

Cualquier mujer embarazada debe tener precaución al usar aerosoles nasales durante más de tres días. Esto se debe a que el uso de descongestionantes durante más tiempo puede empeorar los síntomas de la alergia al causar hinchazón nasal.

Algunas mujeres gestantes también se vacunan contra la alergia. Si la mujer se queda embarazada en pleno tratamiento de inyecciones antialérgicas, generalmente puede seguir administrándoselas.

Es apropiado continuar con las inyecciones antialérgicas durante el embarazo en mujeres que no tienen reacciones a ellas, ya que así logran disminuir sus síntomas de alergia o asma. No hay evidencia de que tengan alguna influencia en la prevención de alergias en el recién nacido.

Sin embargo, el embarazo no es un buen momento para comenzar un tratamiento de vacunas contra la alergia. Es posible que puedan causar fuertes reacciones alérgicas. Sin conocer la reacción de una mujer, es mejor retrasar el inicio de estas inyecciones contra la alergia hasta después del parto.

Qué tipos de medicamentos tomar durante el embarazo con alergias

Los antihistamínicos pueden ser útiles durante el embarazo. Sirven para tratar los síntomas nasales y oculares de la rinitis alérgica estacional o perenne, la conjuntivitis alérgica, la picazón de la urticaria (urticaria) o el eccema. Además, también actúan ​​como complemento al tratamiento de reacciones alérgicas graves, incluida la anafilaxia (shock alérgico). La única excepción es la anafilaxia, potencialmente mortal.

Los beneficios de su uso deben sopesarse frente a cualquier riesgo para el feto. Debido a que los síntomas pueden ser tan severos que afecten la alimentación materna, el sueño o el bienestar emocional, y la rinitis no controlada puede predisponer a la sinusitis o empeorar el asma, los antihistamínicos pueden proporcionar un beneficio definitivo durante el embarazo con alergias.

La clorfeniramina (ChlorTrimeton®) y la difenhidramina (Benadryl®) se han usado durante muchos años durante el embarazo con alergias. En general, la clorfeniramina sería la opción preferida, pero tiene como gran inconveniente la somnolencia y la disminución del rendimiento en algunos pacientes. Dos de los nuevos antihistamínicos menos sedantes, la loratadina (Claritin®) y la cetirizina (Zyrtec®) han funcionado bastante bien. Por ello, suelen ser los recomendados durante la gestación.

El uso de descongestionantes es más problemático. La oximetazolina en aerosol nasal (Afrin®, Neo-Synephrine® Long-Acting, etc.) parece ser el producto más seguro porque hay una absorción mínima, si es que la hay, en el torrente sanguíneo. Sin embargo, estos y otros aerosoles nasales pueden causar congestión de rebote y empeorar la condición para la que se usan. Su empleo se limita, generalmente, a momentos muy puntuales durante tres días consecutivos.

Aunque la pseudoefedrina (Sudafed®) se ha usado durante años, y los estudios han sido tranquilizadores, ha habido informes recientes de un ligero aumento en los defectos de la pared abdominal en los recién nacidos. El uso de descongestionantes durante el primer trimestre solo realizarse cuando los síntomas maternos son muy graves y no se alivian con otros medicamentos. Según la información disponible, la fenilefrina y la fenilpropanolamina son menos deseables que la pseudoefedrina.

Se debe considerar un aerosol nasal con corticosteroides en cualquier paciente cuyos síntomas nasales alérgicos sean más que leves y duren más de unos pocos días. Estos medicamentos previenen los síntomas y disminuyen la necesidad de tratamientos orales. Existen pocos datos específicos sobre la seguridad de los corticosteroides intranasales durante el embarazo. Sin embargo, según la información de los propios medicamentos, al inhalarse para tratar el asma se recomienda la budesonida (Rhinocort®). El resto de corticosteroides intranasales solo pueden emplearse si su control ha sido efectivo antes del embarazo.

Inmunoterapia y vacuna contra la gripe

La inmunoterapia con alérgenos o vacunas antialérgicas suele ser efectiva para aquellos pacientes con síntomas persistentes a pesar de un control ambiental óptimo y la terapia farmacológica adecuada.

La inmunoterapia con alérgenos se puede continuar cuidadosamente durante el embarazo siempre que la mujer no experimente reacciones adversas. Debido al mayor riesgo de anafilaxia y el hecho de tener que esperar varios meses para comprobar su efectividad, se suele recomendar no comenzar esta terapia durante el embarazo con alergias.

Las pacientes que reciben inmunoterapia durante el embarazo deben ser cuidadosamente evaluadas. Puede ser apropiado reducir la dosis para disminuir aún más la posibilidad de una reacción alérgica a las inyecciones.

La vacuna contra la influenza (gripe) se recomienda para todos los pacientes con asma moderada y grave. No hay evidencia de riesgo asociado para la madre o el feto.

¿Debo continuar con mis vacunas contra la alergia durante el embarazo?

Sí. Es recomendable continuar con las inyecciones antialérgicas durante el embarazo en mujeres que no tienen reacciones a ellas, ya que pueden disminuir sus síntomas de alergia o asma. No hay evidencia de que tengan alguna influencia en la prevención de alergias en el recién nacido. En general, no se recomienda que las vacunas contra la alergia se inicien durante el embarazo.

Resumiendo, es extremadamente importante controlar de cerca cualquier síntoma de asma o problemas alérgicos durante el embarazo. En la gran mayoría de los casos, tú y tu hijo tendréis muy buen resultado, incluso si el asma es grave, siempre que sigas cuidadosamente las indicaciones de tu médico. Ante cualquier signo de dificultad para respirar, llama al especialista.

Recuerda que el peligro de proporcionar un suministro inadecuado de oxígeno a tu bebé es un riesgo mucho mayor que tomar los medicamentos para el asma. La mejor manera de controlar tu embarazo con alergias es ponerte en contacto con un buen alergólogo.

Para terminar…

Si durante tu embarazo con alergias los síntomas han hecho que pierdas el sueño o han interferido con tus actividades diarias, hay tratamientos disponibles que probablemente sean seguros para ti y tu bebé.

Consulta siempre con tu médico para resolver cualquier inquietud que tengas con respecto a los medicamentos. También te recomendamos leer los prospectos de los medicamentos cuidadosamente para asegurarte de que no tienen ninguna advertencia para mujeres embarazadas (los laboratorios farmacéuticos están obligados a informar sobre la seguridad de la ingesta durante la gestación).

El embarazo y las alergias, estacionales o no, son condiciones autolimitantes. En caso de ser estacionales, ten en cuenta que su fecha de fin llegará pronto y terminará la temporada de floración. Es importante que te sientas lo más cómoda posible durante los nueves meses de gestación. Un embarazo con alergias no debería complicarte la vida en un momento tan mágico.