La fitoterapia es una buena coadyuvante como broncodilatadores naturales. No obstante, estas soluciones con plantas no deben prevalecer sobre la terapia impuesta por un especialista.




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Los pacientes de enfermedades relacionadas con la tos asmática, el EPOC u otras dolencias bronquiales deben a menudo, son mayor o menor persistencia, convivir con los broncodilatadores químicos. De este modo alivian las crisis y permiten que sus bronquios se “abran” de manera que se facilite la respiración. Pero ¿existen broncodilatadores naturales?

Advertencias sobre el uso de broncodilatadores naturales

Muchos afectados por afecciones broncoasmáticas o que obstruyen de alguna manera las vías respiratorias, buscan una alternativa natural al Ventolín, una de las marcas comerciales del salbutamol. Esta es una de las sustancias más empleadas para controlar las contracciones y los espasmos bronquiales.

La buena noticia es que sí existen broncodilatadores naturales que pueden paliar los síntomas de estas enfermedades. Aún así, los pacientes siempre deben tener a mano sus inhaladores y seguir cualquier otro tratamiento que les haya indicado su médico especialista.

En ningún caso, la existencia de sustancias que actúan como broncodilatadores naturales para EPOC, bronquitis o asma deben sustituir las indicaciones de un facultativo. Tu médico conoce tu patología y desoyendo sus consejos podrías agravar la enfermedad hasta consecuencias fatales.

Una vez aclarada esta cuestión, trataremos desde el broncodilatador natural más potente hasta cómo dilatar los bronquios de forma natural.

Broncodilatadores naturales eficaces

Los pacientes con enfermedades respiratorias saben bien lo que significa depender de los broncodilatadores. Sin ellos sus facultades para coger aire y el nivel de oxígeno en sangre se pueden ver muy afectados, llegando a verse limitados en sus quehaceres cotidianos.

Es cierto que muchos de estos medicamentos llevan adosadas un buen número de efectos secundarios. También puede ocurrir que, en ciertas ocasiones, un enfermo se vea sorprendido por una crisis respiratoria y no disponga de la medicación pertinente.

Por estas razones, hemos recibido peticiones para que tratásemos el tema de cómo dilatar los bronquios de forma natural. Intentaremos ofreceros una respuesta que satisfaga vuestra curiosidad.

No obstante, tenemos que hacer hincapié en que estos remedios, en ningún caso deben sustituir a las pautas que os hayan definido vuestros médicos. Como ya hemos advertido, estos remedios no deben convertirse en una alternativa natural al Ventolín. Sobre todo ante una bronquitis aguda, una crisis de EPOC o un episodio de asma, por ejemplo. Solo deben tenerse en cuenta en situaciones leves, como remedio preventivo o como complemento a vuestra medicación regular.

Qué es un broncodilatador

Empecemos por definir adecuadamente qué es un broncodilatador. Los pacientes afectados por enfermedades respiratorias suelen decir que el broncodilatador les “abre” los pulmones. Es una forma de explicar lo que sienten cuando utilizan estas sustancias. es

En realidad, un broncodilatador es aquel medicamento que ayuda a relajar los músculos bronquiales. Esta musculatura, que afecta a pulmones, bronquios y bronquiolos, sufren un espasmo o contracción cuando se entra en una crisis.

Este hecho, dependiendo del grado de retracción, puede llegar a afectar gravemente la capacidad para respirar. En ciertas circunstancias un espasmo agudo, que no es atendido a tiempo y correctamente, puede desencadenar un desenlace fatal.

Los pacientes asmáticos y diagnosticados de EPOC suelen ser conscientes de esta situación y saben el papel tan importante que ocupan los broncodilatadores en el alivio de esta sintomatología y el aumento de la cantidad de aire que fluye hacia los pulmones.

Sin embargo, pocas personas saben que existen dos tipos de broncodilatadores: endógenos y exógenos. Los primeros son producidos por nuestro propio cuerpo y los segundos son las sustancias químicas con las que se realizan los preparados que se administran a los afectados por enfermedades respiratorias obstructivas. Se emplean cuando los endógenos no son suficientes o su producción es mínima.

Broncodilatadores de diferente duración

Estos medicamentos se presentan en cuatro formatos: inhaladores (los más conocidos), nebulizadores, pastillas o inyectables. Cualquiera de ellos puede estar asimilado a una de las tres categorías en que se dividen a partir de los Agonistas del receptor Β2-adrenérgico. Además, pueden ser de corta o larga duración.

Estos medicamentos inciden en los receptores B2-adrenérgicos en el músculo liso bronquial. Expresado de otro modo, los receptores B2 bronquiales son activados con noradrenalina y, en ese momento, pueden estimular e inducir la broncodilatación. Se dividen en tres grupo, dependiendo de cuánto dura su efecto.

· Acción corta. Los más populares son el salbutamol y la terbutalina. Son empleados en crisis asmáticas agudas. Surte efecto en 5 minutos y el efecto se prolonga entre 4 y 6 horas.

· Acción prolongada. Los más conocidos son el formoterol y el salmeterol. Son utilizados para el control y la prevención sintomática del asma nocturna. Su arranque es lento y precisa de entre 20 minutos y media hora para que comiencen sus efectos, aunque estos se prolongan de 8 a 12 horas.

· Duración ultra larga. Son los llamados ultra-LABA. Duran 24 horas y, de este modo, son administrados en una sola toma al día.

Efectos secundarios de los broncodilatadores

Estos fármacos suelen conllevar bastantes efectos secundarios. Esta es una de las razones para que muchos pacientes intenten encontrar el broncodilatador natural más potente. De todos modos, veamos cuáles son esos efectos indeseados:

- Temblores

- Taquicardia

- Descenso de la cantidad de potasio en sangre

- Prolongación del intervalo QT del miocardio ventricular

Además, estos medicamentos no deben ser prescritos, o debe hacerse bajo un estricto control médico, en caso de padecer alguna de las siguientes dolencias:

- Problemas de próstata

- Glaucoma

- Hipertiroidismo

- Cardiopatías

- Diabetes

- Enfermedades hepáticas

Remedios caseros que funcionan como broncodilatadores naturales

La fitoterapia nos ofrece algunos broncodilatadores naturales. Algunas plantas o ciertas parte de ellas, poseen propiedades que provocan mejoría en el funcionamiento del sistema respiratorio.

Estos remedios pueden facilitar la dilatación de los bronquios o aligerar la mucosidad y actuar como expectorantes, potenciando la expulsión de las flemas y provocando un efecto broncodilatador natural.

Broncodilatadores naturales

Echemos un vistazo a un listado de plantas que pueden ayudar a los pacientes a la hora de controlar la tos asmática y las dolencias bronquiales.

Cebolla. Si te das cuenta, cuando partimos cebolla se produce el clásico lloro, pero también comenzamos a moquear. Basta con aspirar los efluvios de la cebolla para conseguir un efecto limpiador de las vías respiratorias.

Una forma muy habitual de utilizarla es cortándolo en pequeños trozos y ponerlos sobre nuestra mesita de noche. Te ayudará a conseguir mayor calidad respiratoria durante la noche.

También puedes aprovechar las bondades del jarabe de cebolla. Debes prepararlo con cebolla, agua y azúcar. Se posiciona como uno de los mejores remedios para abrir los bronquios y contribuir a la mejora del broncoespasmo a corto plazo.

Flores de uñas de caballo. Son ricas en triterpenos, flavonoides y mucilagos. Están muy valoradas por sus efectos antiespasmódicos. Relajan la zona muscular de tus pulmones y calman la tos. Debe tomarse en infusión. Prepara una cuchara de café de flores por cada taza y tómala un par de veces al día. Es muy importante que no prolongues su uso más de 4 semanas porque puede resultar tóxica.

Tila. Esta planta posee una gran capacidad como antiespasmódico pulmonar y es alabada por sus efectos antitusígenos. Es muy efectiva en pacientes asmáticos. Se debe tomar dos veces al día en forma de infusión. Debes mezclar media cucharadita de la planta seca por vaso de agua.

Hiedra terrestre. Esta solución de fitoterapia es muy apreciada por su capacidad como antiespasmódico y las propiedades expectorantes que presenta. Es un buen remedio para ayudar a eliminar la mucosidad de las vías respiratorias, proporcionando una estupenda sensación de descongestionación. Sin embargo, su uso solo está recomendado en caso de tos seca.

Inhalación de cebolla, eucalipto y miel. Es una buena opción para aliviar la tos asmática y la bronquitis. Debes hervir un litro de agua con unos cascos de cebolla, unas cucharadas de miel y un puñado de hojas de eucalipto. Cuando lo tengas listo, pon tu cara sobre la olla y tápate la cabeza con una toalla. Haz inhalaciones profundas durante unos minutos.

Una vez que hayas terminado de inhalar no deseches la cocción. Esa agua te puede servir como jarabe o infusión. Solo tienes que colar y dejar enfriar. Le sentará fantásticamente bien a tus bronquios y pulmones.

Cocción de limón, jengibre y miel. Calienta agua y añade una cucharada de zumo de limón natural, un par de cucharaditas de miel y una cucharada pequeña de jengibre. Mezcla todos los ingredientes y deja que maceren. Luego cuela la cocción y tómatela dos veces diarias.

Esta preparación está considerada como una de las más efectivas, dentro del campo de los dilatadores naturales, para los pacientes asmáticos. Se ha comprobado su eficacia para eliminar las flemas, mejorar el sistema autoinmune y relajar la musculatura que afecta al aparato respiratorio.

Infusión de leche con cúrcuma. Este preparado está especialmente indicado para los pacientes afectados por la bronquitis. En el subcontinente indio es un remedio ampliamente utilizado. Resulta muy efectivo para los problemas respiratorios.

Para disfrutar de sus bondades solo tienes que calentar la leche y añadirle una cucharadita de cúrcuma. Remueve hasta que la especia se haya disuelto completamente y bébete el compuesto.

Remedios contra los broncoespasmos

Muchos pacientes que utilizan broncodilatadores naturales para EPOC, también se interesan por saber cómo dilatar los bronquios de forma natural. Insistimos una vez más en que estos remedios no pueden ni deben sustituir al tratamiento que haya prescrito un especialista.

No obstante, existen algunos remedios naturales que, en caso de urgencia, pueden aliviar los molestos broncoespasmos. Debes saber que, por lo general, estos “remedios de la abuela” están indicado para la tos seca.

Infusión de orégano o canela. Estos ingredientes son de sobra conocidos por sus propiedades antitusivas. La preparación tradicional se realiza en forma de infusión. Debe ingerirse caliente y antes de ir a la cama. Se utiliza como una manera de prevenir el broncoespasmo.

Miel de orégano. La miel recolectada de la propia flor del orégano es muy apreciada por sus múltiples beneficios para la salud. Entre ellos destacan sus propiedades expectorantes y antiespasmódicas.

No obstante puede resultar difícil encontrar auténtica miel de orégano. Si tienes la seguridad de que has comprado miel de orégano 100% natural, puedes utilizarla para tratar el asma, la bronquitis, la tos y los catarros bronquiales.

Puedes tomarla en infusión de té negro, por ejemplo. Úsala como endulzante y sé generoso con la cantidad de miel. También puedes ingerir una cucharada directamente. En cualquier caso es bueno hacer este ritual antes de ir a dormir.

Si no estás seguro de que la miel sea realmente de orégano, fabrícate la tuya propia. Para ello, tuesta en una sartén cuatro cucharadas de orégano seco y añádelo a medio kilo de miel. En caso de afección respiratoria, sobre todo tos o bronquitis, toma una cucharada diaria.

Como ves, existen muchas alternativas para controlar la tos asmática y las dolencias bronquiales. Las plantas curativas poseen muchos beneficios para las vías respiratorias y, algunas de ellas, pueden actuar como broncodilatadores naturales. De todos modos, nunca abandones la medicación y las indicaciones que te haya proporcionado tu médico.