La vida de un asmático no tiene por qué detenerse. Lo más importante es tener diagnosticada el asma bronquial y seguir los consejos médicos.


El asma bronquial es una afección médica que hace que la vía aérea de los pulmones se hinche y se estreche. Debido a esta hinchazón, la ruta del aire produce un exceso de moco que dificulta la respiración.

Las consecuencias más inmediatas incluyen tos persistente, respiración corta y sibilancias. La enfermedad es crónica e interfiere con el trabajo diario. De todos modos, hay que saber que esta complicación respiratoria es curable y los inhaladores ayudan a superar los ataques de asma.

El asma bronquial puede afectar cualquier edad o género y está muy ligada a factores ambientales y hereditarios. Cuando se ignora, la enfermedad resulta muy virulenta y puede llegar a conducir a un desenlace fatal. Esta es la razón por la que es preciso ser consciente de la trascendencia que tiene el hecho de seguir los consejos médicos.

Asma bronquial síntomas

Las alergias están fuertemente relacionadas con el asma y otras enfermedades respiratorias como la sinusitis crónica, las infecciones del oído medio y los pólipos nasales. Lo más interesante es lo que mostró un análisis reciente de personas con asma.

Aquellos pacientes que se veían afectados, tanto por alergias como por asma, tenían muchas más probabilidades de padecer interrupción del sueño debido a un episodio asmático, faltar al trabajo por una crisis de asma y requerir medicamentos más potentes para controlar sus síntomas.

Los síntomas del asma bronquial pueden variar de un individuo a otro y dependen de factores ambientales. Una persona puede mostrar un sintomatología regular de la enfermedad o síntomas periódicos que pueden aparecer en un momento determinado. Los signos más comunes de asma que pueden ayudar a diagnosticar la enfermedad son:

✅ Falta de aliento o respiración corta mientras habla, ríe o corre.

✅ Dolor u opresión en el pecho.

✅ Apnea del sueño o problemas al dormir causados ​​por la disnea.

✅ Tos o sibilancias.

✅ Resfriado y gripe por infección viral.

Asma bronquial causas

Aunque la causa raíz del asma bronquial no están claras, ocurre en gran medida debido a factores ambientales o genéticos. El asma bronquial es una enfermedad pulmonar inflamatoria en la que se produce una alteración obstructiva de la ventilación en el conducto respiratorio.

Cualquier estímulo externo como la exposición al perfume, el aire húmedo, el esfuerzo, el aire cálido, el aire frío, el polen, la caspa y la piel de los animales pueden ser desencadenantes del asma.

En ciertos casos, incluso el estrés mental o emocional puede ser un desencadenante de una crisis de asma bronquial. Los ataques en esta condición generalmente ocurren por la mañana, junto con una sensación de ansiedad, lo que dificulta la respiración de los asmáticos.

Desencadenantes de una crisis asmática

Según una reciente investigación, aproximadamente 358 millones de personas en todo el mundo sufren de asma bronquial. Los síntomas del asma bronquial incluyen sibilancias, tos, opresión en el pecho y dificultad para respirar. El asmático puede experimentar un inicio repentino de estos síntomas durante la noche. Los factores que desencadenan una reacción de asma son:

✅ Exposición a sustancias como polen, polvo, piel de animales, arena y bacterias, etc.

✅ Infección viral como resfriado, gripe o neumonía.

✅ Contaminación del aire, humo de tabaco, humos de vehículos, polución, etc.

✅ Estrés y ansiedad.

✅ La actividad física o el ejercicio físico.

✅ Medicamentos como aspirina, ibuprofeno, betabloqueantes, etc.

✅ Enfermedad por reflujo ácido o reflujo gastroesofágico.

✅ Perfumes y fragancias.

✅ Clima, especialmente cambios extremos de temperatura.

✅ Aditivos alimentarios.

✅ Obesidad.

El desarrollo del asma bronquial es un proceso multicausal, provocado por factores exógenos (factores ambientales) y también por disposiciones genéticas. Además, el curso de la enfermedad puede verse influenciado por cambios climáticos y factores mentales.

Fisiopatología

La disposición genética y la nota exógena desencadenan tres procesos fisiopatológicos que caracterizan el asma bronquial:

1. Inflamación de los bronquios

Los alérgenos o las infecciones provocan una reacción infecciosa de la membrana mucosa bronquial. En el asma alérgica se produce una reacción inducida por IgE del tipo inmediato tras la inhalación del alérgeno.

Los mastocitos en la membrana mucosa se desgranulan y, por lo tanto, liberan mediadores de inflamación como histamina, bradiquinina y leucotrienos. Además de esta reacción inmediata, también existe una reacción tardía inducida por IgG después de 6-12 horas o una combinación de ambos tipos de reacción (“reacción dual”).

Como regla general, el alergeno desencadenante solo se puede identificar en la etapa temprana de la enfermedad. A lo largo de los años, la gama de alérgenos a menudo se amplía. Esto hace que resulte más difícil, o incluso imposible para el paciente, evitar los alérgenos.

2. Hiperreactividad bronquial

Se puede detectar una hiperreactividad bronquial inespecífica en casi todos los asmáticos. En caso de inhalación de irritantes, la hiperreactividad se manifiesta como una constricción muy fuerte de los bronquios. Puede objetivarse mediante la prueba de metacolina.

3. Obstrucción endobronquial

La obstrucción endobronquial es casi el primer “producto final” clínicamente discernible de los procesos fisiopatológicos del asma bronquial. Se desarrolla como consecuencia del edema de la mucosa, el aumento de la secreción de moco (discrinismo) y los broncoespasmos.

Asma bronquial tratamiento

El tratamiento para el asma bronquial depende de los síntomas que muestre el asmático. Es por eso por lo que es importante consultar a un alergólogo / inmunólogo adecuado para un mejor diagnóstico y resultados. Es aconsejable que el asmático evite los alérgenos y alivie las vías respiratorias utilizando un inhalador para obtener resultados más rápidos y seguros.

En cuanto a la dieta contra el asma, se recomienda tener alimentos ricos en vitamina C y beber mucha agua todos los días. Se deben evitar las sustancias pesadas o agrias como la cuajada, los plátanos, etc.

La vida de un asmático no tiene por qué detenerse. Con el diagnóstico y el tratamiento correctos, puede disfrutar de tantas actividades como desee. Lo más importante es tener diagnosticada el asma bronquial y seguir los consejos médicos.