¬ŅEres al√©rgico? ¬ŅTemes la llegada del buen tiempo? Aprende m√°s sobre las alergias de primavera y qu√© puedes hacer para prevenirlas o minimizar su incidencia.


alergia polen

Llega el buen tiempo. Los meses primaverales anticipan el verano con una explosión de luz y color. Los campos se encuentran preciosos y… miles de personas padecen los síntomas de las alergias de primavera.

Se estima que, solo en Espa√Īa, esta alergia estacional afecta a alrededor del 15% de la poblaci√≥n. Los s√≠ntomas se desencadenan con la √©poca de polinizaci√≥n. Es el momento en que el aire presenta la tasa m√°s elevada de polen.

Las alergias de primavera se disparan, adem√°s, cuando la temporada de lluvia oto√Īal ha sido m√°s intensa. Tambi√©n resultan m√°s virulentas si las temperaturas han sido m√°s altas de lo que suele serlo habitualmente. En estas circunstancias, la polinosis es m√°s elevada y eso provocar√° que los al√©rgicos padezcan s√≠ntomas m√°s severos.

Cómo actuar frente a las alergias de primavera

La sintomatología de este tipo de alergia, provocada por una reacción del sistema inmunitario ante estos alérgenos, resultan muy comunes:

‚úÖ Estornudos.

‚úÖ Rinitis.

‚úÖ Conjuntivitis.

‚úÖ Crisis de asma.

Durante este periodo es preciso que los alérgicos tomen ciertas precauciones para minimizar la incidencia y conseguir evitar los síntomas. La prevención es la mejor medida para hacer frente a las alergias primaverales.

Adem√°s, resultar√° muy √ļtil ser previsores y, con ayuda del alerg√≥logo, prestarse a un tratamiento de hiposensibilizaci√≥n. Se ha de llevar a cabo una acci√≥n de inmunoterapia que debe administrarse con varios meses de antelaci√≥n. Esta ser√° la manera en que podremos estar seguros de que, llegado el momento, la actuaci√≥n se ha aplicado correctamente.

Medidas preventivas

Con las acciones preventivas se pretende conseguir la máxima reducción posible del contacto de la persona alérgica con el polen. Igualmente, también se minimizará la concentración de ácaros.

‚úÖ Cerrar las ventanas durante las horas de mayor incidencia (horas de sol).

‚úÖ Abrir las ventanas para ventilar con la puesta de sol.

✅ No pasear por parques y jardines y abstenerse de actividades al aire libre, sobre todo en el campo y en zonas con vegetación.

‚úÖ Usar gafas de sol para proteger los ojos en el exterior.

✅ Secar la ropa dentro de la casa para evitar que se adhieran partículas de polen.

‚úÖ Mantener la vivienda limpia y una humedad del ambiente inferior al 60%. La temperatura de los interiores no debe llegar a 24¬į C. Esto ayudar√° a controlar la presencia de √°caros.

Si estas medidas no son suficiente para mantener a raya los síntomas de las alergias de primavera, será necesario el uso de medicamentos específicos para paliar las reacciones adversas. El especialista podrá recetar colirios contra la conjuntivitis, broncodilatadores para las crisis asmáticas o descongestionantes contra la rinitis.

Si, además, es la primera vez que padeces estos síntomas tan característicos, es aconsejable acudir al alergólogo. El médico te someterá a una serie de pruebas clínicas que determinará cuáles son los alérgenos que te provocan esa sensibilización.

Tipos de alergias primaverales

Los alérgenos propios de estas alergias primaverales pueden ser de distintos tipos. El paciente alérgico puede padecer alguno de ellos o experimentar varios a la vez.

Alergias dermatológicas

Tu piel podría experimentar diferentes reacciones dependiendo de los alérgenos a los que te hayas visto expuesto. También son factores influyentes la manera en que se ha producido la exposición y tu edad. Valorando todas estas circunstancias, podemos observar algunas de las alergias dermatológicas más frecuentes.

Dermatitis atópica

La dermatitis at√≥pica tambi√©n es una de las alergias de primavera, aunque pueden presentarse en cualquier otra √©poca del a√Īo. La enfermada provoca una inflamaci√≥n de la piel en aquellos pacientes gen√©ticamente m√°s predispuestos a padecer alergias.

Esta dolencia se caracteriza por el hecho de prolongarse en el tiempo. Aparece picor, comez√≥n y eccemas. Los enfermos sufren periodos en los que la enfermedad est√° m√°s exacerbada y otros en los que permanecen asintom√°ticos. La dermatitis at√≥pica es m√°s frecuente en los ni√Īos. No obstante, tambi√©n afecta a adultos que ya han pasado la adolescencia.

Los lactantes suelen presentar se√Īales en la cara. Sin embargo, superados los dos a√Īos, las lesiones est√°n m√°s localizadas en los pliegues de codos y rodillas, en las mu√Īecas y en los parpados. En la edad adulta estas marcas se ubican habitualmente en el cuello, las mu√Īecas y los pies.

La higiene y el uso de tejidos adecuados pueden prevenir o reducir las crisis. Para ello se aconseja una hidratación sistemática de la piel, el uso de jabones neutros y que no contengan perfumes, usar prendas de algodón y evitar el contacto con elementos que irritan, como disolventes, detergentes y pinturas.

Dermatitis de contacto

Este tipo de dermatitis, dependiendo del material al que se sea alérgico, puede darse en cualquier momento. Un ejemplo muy frecuente lo tenemos en las personas que son alérgicas a distintos metales o a ciertos productos cosméticos o higiénicos.

Sin embargo, durante el periodo de alergias primaverales, la dermatitis de contacto también puede aparecer. Un hecho muy habitual es el de personas que son alérgicas a ciertas plantas y entran en contacto con ellas, a través de rozaduras o por coger un ejemplar.

La terapia más idónea es la de evitar el contacto directo con el desencadenante. Para averiguar cuál es el alérgeno causante, el paciente debe someterse a ciertas pruebas epicutáneas.

Urticaria

La urticaria se manifiesta a trav√©s de una erupci√≥n dermatol√≥gica con la aparici√≥n de ronchas y prurito. Las marcas vienen acompa√Īadas de un picor intenso muy molesto. Durante cualquier temporada puede hacer su aparici√≥n. La alergia es una reacci√≥n debida a ciertos alimentos, medicinas o par√°sitos como el Anisakis.

Sin embargo, existe una urticaria estrechamente ligada a las alergias primaverales. Son las que se producen por algunos insectos, como las abejas y las avispas, cuyas picaduras aumentan durante la primavera, ya que es su momento de mayor actividad.

Es muy importante que ante respuestas alérgicas a estos bichos, el afectado se someta a la analítica necesaria para identificar el alérgeno. La razón es que, en casos severos, un alérgico puede sufrir un shock anafiláctico.

Alergias respiratorias

Como en otras alergias estacionales, las alergias de primavera también pueden generar afecciones de las vías respiratorias. La rinitis, el asma y la alveolitis resultan ser las complicaciones de mayor importancia.

El asma ocurre cuando los bronquios se inflaman. La consecuencia inmediata es un estrechamiento que provoca tos, sibilancias, dificultad para respirar y opresión en el pecho. Una crisis asmáticas puede producirse por la exposición a ciertos alérgenos. En esos momentos es preciso utilizar broncodilatadores.

El asma alérgica también ocupa un lugar importante dentro de las alergias de primavera. El afectado puede sentir que los síntomas se desencadenan al entrar en contacto con el polen, los ácaros y los hongos.

La alveolitis tiene lugar cuando la inflamación se produce en los alvéolos. La sintomatología habitual es fiebre, fatiga, tos y dificultad para respirar.

En caso de que sea la mucosa nasal la hipersensibilizada, estaremos antes una rinitis alérgica. La rinitis alérgica es una de las alergias de primavera más molestas. Cursa con estornudos, picor nasal, moqueo y congestión de nariz.

En primavera también es frecuente que el proceso inflamatorio coincida con un conjuntivitis alérgica. Estamos entonces antes una rinoconjuntivitis que, en la etapa primaveral, es causada por el polen. Si la enfermedad se agrava puede llegar a afectar a los senos paranasales, provocando una rinosinusitis.

Conjuntivitis alérgica

Nuestros ojos son una de las zonas más sensibles de nuestro cuerpo cuando somos pacientes de alergia al polen, los ácaros o los hongos. La razón estriba en el hecho de que este tipo de alérgenos se encuentran en el aire y pueden contactar fácilmente con los ojos.

La conjuntivitis al√©rgica es la alergia m√°s com√ļn de los ojos. Perjudican principalmente a la membrana que protege la cara externa del globo ocular y la interna de los p√°rpados. La sintomatolog√≠a resulta muy molesta: picor y escozor, ojos rojos, lagrimeo y sensaci√≥n de tener arenilla.

Tipos de alérgenos

Debido a su alta incidencia entre la población, es necesario tratar más de cerca a los dos principales alérgenos que intervienen en las alergias primaverales: los ácaros y el polen.

Los √°caros

Estos alérgenos son los principales causantes de procesos alérgicos respiratorios, rinitis y asma. Estos artrópodos, inapreciables para el ojo humano, no pican ni transmiten enfermedades. Viven en el polvo. Esta es la razón por la que, frecuentemente, se habla de alergia al polvo.

Los √°caros proliferan en circunstancias ambientales donde la humedad supera el 70% y la temperatura ronda los 25¬į C. Su alimento son restos org√°nicos, en particular piel muerta. Por ello se acumulan en colchones, moquetas, mantas, almohadas, sillones, alfombras, etc.

Los alérgicos a los ácaros deben extremar la prevención. Una tarea indispensable es la de mantener limpio el hogar. Para ello hay que pasar la aspiradora diariamente, sin dejar pasar los colchones, los sofás, las tapicerías, el alfombrado, las cortinas, etc. No está de más hacerse con mecanismos y productos de limpieza antiácaros.

Otra medida consiste en evitar en la medida de lo posible las decoraciones que puedan acumular polvo. En este sentido, se aconseja no abusar de textiles, moquetas, libros, peluches, etc. También es aconsejable lavar la ropa de cama una vez a la semana con agua caliente.

Por √ļltimo es preciso mantener la humedad de la vivienda por debajo del 60% y una temperatura inferior a los 23¬į C.

El polen

La reacción al polen es la protagonista de las alergias de primavera. Cada temporada las crisis se multiplican, provocando rinitis, conjuntivitis y asma.

Son diferentes los p√≥lenes que causan alergia, dependiendo de la zona geogr√°fica en la que nos encontremos. En el centro y el norte de Espa√Īa son las gram√≠neas las principales causantes de las alergias de primavera. En cambio, en el sur el protagonista es el olivo y en el √°rea mediterr√°nea la parietaria judaica.

Además de los consejos que hemos dado a lo largo de este artículo, es importante que al llegar de la calle el alérgico tome una ducha y se cambie de ropa. De este modo evitará diseminar el polen por toda la casa.